Interior

Las difíciles condiciones de los policías que luchan contra los narcos

Inundaciones en los calabozos o problemas de climatización son algunos de los obstáculos a los que se enfrentan los agentes que luchan contra el narcotráfico en Cádiz

Los agentes de la Policía Nacional que luchan contra el narcotráfico en La Línea de la Concepción tienen que desarrollar sus funciones con los calabozos inundados o con problemas de climatización. Llevan años aguardando con esperanza una mudanza que nunca llega. Mientras no se produce este traslado, los parches del día a día en la infraestructura son en realidad auténtico estorbo para los funcionarios.

Hace más de cincuenta años se inauguró la Comisaría de la Policía Nacional de La Línea, que está ubicada en la barriada de Santiago-Conchal-Castillo. Fue construida para intentar subsanar los problemas de hace décadas y las modalidades delictivas han variado a lo largo del tiempo.

El edificio cuenta con daños, una distribución obsoleta y deficitaria, que es incapaz de dar respuesta a las necesidades de personal que tiene la plantilla de La Línea de la Concepción. Hay ventanas sin persianas y techos de amianto. No tiene perímetro de seguridad y todos los vehículos tienen que ser estacionados en una calle estrecha y totalmente localizados siendo fácil el control de las dotaciones.

No tienen espacio natural para un hipotético refuerzo de los grupos especializados contra los narcos o el blanqueo de capitales, que están a la orden del día en la zona del Estrecho de Gibraltar. Por si fuera poco, los calabozos han sido reparados pero siguen sufriendo inundaciones cada vez que llueve.

Una nueva comisaría

Este problema se ha repetido en los últimos días. La sensación generalizada de los agentes es que se están parcheando los problemas y no se atajan, según informan fuentes de la Unión Federal de Policía (UFP) a LA RAZÓN.

De forma paralela, la nueva comisaría no acaba de hacerse realidad y es que la misma se encuentra en unos terrenos cedidos de un "barrio chungo" de la localidad. Que los plazos se aceleren o se busque una alternativa es la misión de la Secretaría Provincial de Cádiz del sindicato.

Las inundaciones de las dependencias policiales
Las inundaciones de las dependencias policialesLR

Por el nuevo emplazamiento escogido no ayudará a mejorar su trabajo. "Está en medio de una zona delincuencial bastante grande. No tiene salidas rápidas a ningún tipo de autovía. Tienes que recorrer la ciudad entera y se hace insostenible llegar a tiempo a los avisos urgentes", lamentan estas fuentes.

"Siempre hemos sufrido una dejadez por parte de Interior. Los calabozos se inundan en la zona de las taquillas porque están en una especie de planta baja o sótano. Hace unos cuantos años tuvieron que quitar el espacio de los Guías Caninos porque los animales pasaban calamidades", detallan desde UFP. Ahora los perros policiales han tenido que ser trasladados a Algeciras con el consiguiente problema a la hora de llevar a cabo controles o registros.

A menos de media hora de los jefe de la droga

La plantilla de La Línea sufre una dicotomía. Por un lado, los agentes de la Policía Nacional no eligen este punto como destino pero una vez desembarcan el ambiente en la comisaría es muy bueno. "La gente hace una piña. Vamos todos a una", añaden.

"La zona más caliente de los capos de la droga está en la provincia de Cádiz. Se ha extendido y el 90% de los alijos ya se encuentra en el Guadalquivir. La impunidad que tienen es muy grande. Todo el mundo está bastante jodido por la impunidad de estos delincuentes", reafirman estas fuentes.

La importancia de La Línea en la lucha contra el narcotráfico es fundamental. Y es que todos los grandes capos de estas organizaciones criminales viven en Sotogrande a menos de media hora en coche. "Es un problema gordo que veíamos venir desde el 2013 y ahora ha crecido de forma exponencial", lamentan.