Nuevo formato

Mediaset ficha Álvaro Rojo, el hijo de Ana Rosa, en su debut como presentador

El abogado estrena “Mis días en la cárcel”, un videopodcast en el que conversa con personajes conocidos que pasaron por prisión

Mediaset ficha Álvaro Rojo, el hijo de Ana Rosa, en su debut como presentador
Mediaset ficha Álvaro Rojo, el hijo de Ana Rosa, en su debut como presentadorMediaset

La televisión siempre ha sabido moverse entre el morbo y el testimonio. Pero Mediaset acaba de dar un paso más: mezclar la exposición pública con la experiencia penitenciaria en un formato que no solo sorprende por su temática, sino también por quién lo presenta. Álvaro Rojo, abogado penalista e hijo de Ana Rosa Quintana, se convierte en el nuevo rostro de Mitele con “Mis días en la cárcel”, un videopodcast en el que cada semana entrevista a un personaje célebre que pasó por prisión.

Junto al también abogado Juan Manuel Medina, Rojo no busca revivir los escándalos, sino explorar la huella íntima que deja el encierro. “La vida puede cambiar en un solo instante”, dicen ambos en la promoción del programa. Pero lo que verdaderamente cambia es el tono: aquí no hay tertulias, ni juicios paralelos. Hay relatos. Y eso, en el ecosistema Mediaset, ya es una anomalía interesante.

La lista de entrevistados es más reveladora que cualquier sinopsis. Exdirigentes del fútbol como Ángel María Villar o Sandro Rosell, exfiguras del entretenimiento como Nacho Torbe, y hasta personajes conocidos en los márgenes como Eva Palmero o Eugenio Carnicero “El Carni”. Todos con algo en común: haber sentido el cerrojo desde dentro y estar dispuestos a hablarlo sin filtros. No para limpiar su imagen, sino para contar qué aprendieron entre rejas.

Cada testimonio aporta una arista distinta. Rosell recuerda la estrechez física y mental de una celda de seis por dos metros. Palmero, la peluquera de la anfetamina, habla del encierro prolongado: “Estás 14, 15, 16 horas metida en una celda solo viendo una rendija de luz. Pierdes mucha visión”. No es la épica carcelaria del cine ni la penitencia catártica de los talk shows. Es la normalización del trauma cotidiano que se vive tras los barrotes.

Que sea Álvaro Rojo quien lidere el formato no es un detalle menor. Nieto de Joaquín Quintana, referente del periodismo radiofónico, hijo de la presentadora más influyente del país y abogado con experiencia real en los tribunales, su figura está cargada de símbolos. No viene a gritar, ni a sentenciar. Viene a escuchar. Y eso, paradójicamente, es lo más disruptivo en una industria donde todos hablan demasiado.

El estreno de “Mis días en la cárcel” inaugura una nueva línea dentro del contenido de no ficción en Mitele: híbrido, directo, temáticamente denso y sin necesidad de escenografía forzada. No necesita decorado: tiene historias. No busca justicia mediática, sino relato humano. Y en ese giro —entre la prisión y el prime time digital— hay una apuesta que no pretende redención, sino algo más incómodo: hacernos mirar lo que normalmente ignoramos.