
Polémica
Groenlandia pide apoyo a sus aliados ante la visita de la segunda dama de Estados Unidos
Bruselas defiende la integridad territorial de la isla dependiente de Dinamarca

En otras circunstancias, hubiese sido considerado un inocente viaje de la segunda dama. Pero en el clima actual, la visita de la mujer del vicepresidente de Estados Unidos, Usha Vance y uno de sus tres hijos a Groenlandia es considerada una afrenta.
“Que nuestros aliados de la comunidad internacional se escondan en una esquina y casi susurren no tiene ningún efecto, y si no condenan claramente cómo Estados Unidos trata a Groenlandia, la situación escalará cada día y la agresión estadounidense aumentará”, ha asegurado el presidente autonómico de Groenlandia, Múte B Egede.
Donald Trump insiste en que su país quiere tomar el control de la isla, dependiente del reino de Dinamarca, y no descarta ni la coerción económica ni la militar. Estados Unidos tiene desplegados soldados en el territorio y todo indica que Usha Vance va a provechar su viaje para hacerles una visita. La primera ministra danesa, Mette Frederiksen ha repetido una y otra vez que el territorio no está a la venta, si bien no descarta incrementar su cooperación con Washington. Pero esta mano tendida no ha conseguido apaciguar a Trump.
La Unión Europea ha dado su respaldo moral a Dinamarca, pero ha sido tibia a la hora de anunciar posibles medidas. “La Unión Europea apoya plenamente y permanece junto al Reino de Dinamarca. Esto es lo más importante. Sobre estos comentarios que se han realizado, desde el punto de vista europeo mantenemos los principios de la soberanía nacional, la integridad territorial de las fronteras y la Carta de Naciones Unidas”, ha asegurado este lunes la portavoz del Ejecutivo comunitario Anitta Hipper quien, sin embargo no ha aclarado cuál puede ser la respuesta europea para que la situación no se agrave, tal y como ha alertado el presidente autonómico de Groenlandia.
“Hemos hablado alto y claro”, se ha escudado Hipper ante las preguntas de los periodistas en alusión a las palabras de Múte B Egede en las que acusa a los aliados internacionales de Groenlandia de “casi susurrar y esconderse” frente a Washington. La portavoz jefe del Ejecutivo comunitario, Paula Pinho, ha salido también al paso de estas críticas al recordar que la semana pasada la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, respaldó a Groenlandia durante su discurso en la Real Academia Militar de Copenhague.
Pero todo indica que estos mensajes provenientes de Bruselas no consiguen disipar la inquietud que se vive en Dinamarca ante la visita de la segunda dama. “La visita desde Estados Unidos no puede ser vista aisladamente de las declaraciones públicas que se han hecho”, ha asegurado la primera ministra del país nórdico. “Deseamos cooperar con los americanos. Pero debe ser y será una cooperación basada en los valores fundamentales de la soberanía y el respeto mutuo entre naciones y pueblos. Esto es algo que nos tomamos muy en serio”. En el mes de enero, uno de los vástagos del presidente de Estados Unidos, Donald Trump Jr también visitó por sorpresa Groenlandia en un viaje de carácter privado que también suscitó muchas sospechas.
El hermetismo es la nota dominante sobre la visita de la segunda dama. Aunque la Casa Blanca no lo ha confirmado, medios estadounidenses aseguran que Vance estará acompañada del asesor de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, Mike Waltz y el secretario de Energía, Chris Wright. Esto hace pensar que la visita de tres días tiene propósitos diferentes a impregnarse de la cultura local y presenciar una carreras de trineos tirados por perros, tal y como asegura el programa.
Para añadir más suspicacias, las asociación groenlandesa de trineos tirados por perros ha negado en un comunicado haber cursado una invitación a una delegación proveniente de Estados Unidos.
En medio de estas ansias expansionistas de Trump, Groenlandia celebró elecciones hace dos semanas en medio de un clima de gran atención por parte de los medios internacionales. El nacionalismo moderado fue el partido que se proclamó vencedor de los comicios y ahora se está negociando una coalición de gobierno.
Groenlandia, de tan solo 57.000 habitantes, no forma parte del territorio de Dinamarca, pero su estatus oficial es de nación constituyente dentro del Reino danés que incluye a Dinamarca, Groenlandia y la Islas Feroe. Además de su riqueza en materias primas que incluyen las tierras raras, los hidrocarburos, el uranio y el oro, Groenlandia resulta esencial desde el punto de vista geopolítico ya que el control del Ártico supone acceder a una ruta marítima que conecta a China con los grandes puertos europeos y de ahí que la zona suponga un importante botín tanto para Washington como para Pekín.
Consciente de todo estos factores, la Unión Europea ha multiplicado sus inversiones en la isla y en 2023 abrió una oficina en Nuuk, la capital.
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