Canela fina

Se queda en nada el escándalo sobre Moreno

«Todo el escándalo en torno a José Luis Moreno fue un montaje dirigido por un inspector de policía que está en la cárcel»

Sombra de la gloria, «la envidia es la terrible plaga de nuestra sociedad, la íntima gangrena del alma española», escribió Unamuno en Del sentimiento trágico de la vida. José Luis Moreno es uno de los más destacados profesionales de la televisión en España. Además, se encaramó en el éxito internacional desde Estocolmo a Tokio, desde Italia a Suráfrica, desde Grecia hasta Estados Unidos, presentando sus programas en diez idiomas distintos. Enamorado productor de grandes óperas, guionista y director de series audiovisuales, protagonista de inolvidables shows de televisión, Moreno cosechó risas y aplausos entre los públicos más diversos. Y provocó inevitables envidias. Hace ya cinco años padeció un implacable cerco policial pilotado por Óscar Gil, inspector de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) y que hoy está encarcelado acusado de narcotráfico.

Teresa Gómez, en el diario digital The Objective ha publicado una información en la que asegura: «La causa contra José Luis Moreno se queda en nada». Ha sido un montaje. Las acusaciones de organización criminal, estafa, blanqueo de capitales y alzamiento de bienes se han desmoronado. Se le imputó, por ejemplo, el engaño en su relación con doce bancos y sólo uno, el BBVA, ha contestado al juez reclamando 90 euros a la empresa Kulteperalia y 49 de los 92 requeridos a Cecaguma, la entidad que comparte con su hermana. Y de la serie Glow and Darkness sobre la que recibió 30 millones y «sólo grabó un minuto», resulta que estaban grabados 12.000 minutos en alta definición con actrices y actores extranjeros de fama internacional.

El daño que se ha causado durante cinco años a un profesional que ha dedicado su vida al trabajo y al que acompañó el éxito en todo el mundo puede calificarse de gravísimo. Y como se lee en The Objective se está a la espera de que el magistrado Ismael Moreno zanje la cuestión porque la falsedad de los informes policiales ha quedado manifiesta y el inspector Óscar Gil, que dirigió el montaje, se encuentra en la cárcel por presuntos delitos de narcotráfico.

La afirmación de Séneca, “gloriae et virtutis invidia est comes” (la envidia sigue a la gloria y a la virtud) se ha confirmado una vez más en esta España dominada por el relativismo. José Luis Moreno, en fin, se merece regresar cuanto antes a su actividad profesional de creación y éxito.