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Los 5 pueblos de Madrid que puedes visitar esta Semana Santa: son los más bonitos

Sus parajes naturales, historia y gastronomía los convierten en algunos de los lugares que no te puedes perder esta Semana Santa

Monasterio de El Paular, en Rascafría
Monasterio de El Paular, en RascafríaComunidad de Madrid (página oficial)

Ya no queda nada, la primavera ya está aquí y con ella viene la Semana Santa. Un período donde los más fieles conmemoran la pasión de cristo y en la que muchos españoles aprovechan para viajar y escapar de las grandes ciudades. Este año, esta mágica semana vuelve a tener lugar en el mes de abril, del domingo 13 hasta el domingo, 20 de abril.

A la espera de que el tiempo de una tregua y podamos disfrutar de un poco de sol, los españoles buscan diferentes planes para hacer durante la Semana Santa. Desde pueblos escondidos en la sierra hasta las míticas procesiones, Madrid ofrece alternativas para todo tipo de turistas y ciudadanos que aprovechen estos días para dejar atrás el bullicio del centro.

Por eso, a apenas dos semanas de la fecha, muchos aún no tienen un plan establecido y solo es cuestión de buscar las mejores opciones. Aquí van cinco pueblos madrileños para visitar en abril, considerados unos de los más bonitos de la Comunidad de Madrid.

5 pueblos más bonitos para ver en Semana Santa

Naturaleza, historia y buena gastronomía son algunos de los indicadores que marcan muchos españoles para encontrar las mejores ofertas de viajes en Semana Santa. Por eso, alguno de los resultados concuerdan con pueblos de Madrid, ubicados en la sierra, que son verdaderos puntos de desconexión.

La Hiruela, el pueblo más bonito de la Sierra de Madrid

Un pequeño pueblo que esconde un encanto especial, convirtiéndole en el pueblo más bonito de la sierra madrileña, según los turistas. Escondido entre bosques y montañas de la Sierra del Rincón, cuenta con más de 100 años de historia presente en todos sus rincones. Con casas de piedra, adobe y madera de roble de la dehesa, sigue conservando su identidad arquitectónica y situándolo entre los mejores pueblos conservados de la Comunidad de Madrid.

Su ubicación permite realizar rutas a pie por increíbles sendas que atraviesan arroyos, árboles o los frondosos bosques del Hayedo de Montejo o los espectaculares valles de La Puebla. Entre los lugares de patrimonio cultural, se encuentran su Museo Etnológico, antiguo molino harinero, la Casa Consistorial, la Iglesia de San Miguel Arcángel y la Casa de la Maestra.

Patones de Arriba, un ejemplo de arquitectura de pizarra negra

En 1999 fue declarado Bien de Interés Cultural en la categoría de Conjunto Histórico, debido a su alto valor etnográfico y ambiental. Dentro de los pueblo de pizarra negra, Patones de Arriba es el más conocido entre los turistas. Sus calles empinadas con casas oscuras de pizarra, son la imagen más típica del pueblo.

En él podrás visitar antiguos hornos de leña utilizados para cocer el pan, el antiguo lavadero, la fuente nueva y el arroyo de Patones. Aunque es uno de los lugares más bonitos de la Comunidad de Madrid, no se necesitan más de una o dos horas para visitarlo, por lo que puedes buscar algún lugar cerca para seguir con la ruta, como Buitrago de Lozoya o Las Cárcavas.

Manzanares El Real, un pueblo con un antiguo reino

Ubicado entre la Pedriza y el Embalse de Santillana, se encuentra en plena Sierra de Guadarrama y es el sitio ideal para una escapada de fin de semana. Manzanares El Real cuenta con un patrimonio histórico que abarca desde fuentes, ermitas o calzadas romanas hasta su conocido Castillo de Los Mendoza, el mejor conservado de la Comunidad de Madrid.

Su conservación y belleza lo sitúa como la fortificación más emblemática de Madrid, construido por el Duque del Infantado en 1475. Creado como una fortaleza, paso a convertirse en el palacio de residencia de la familia Mendoza, que ahora puedes visitar por 5 euros. Ya sea por su naturaleza o por su historia, o por ambas cosas, merece mucho la pena visitar este municipio.

Rascafría: piscinas naturales y fauna salvaje

Asentado en el Valle del Lozoya, Rascafría se encuentra rodeado de naturaleza y un gran patrimonio histórico y artístico que sorprende a todo aquel que lo visita. A solo una hora de Madrid, es uno de los pueblos imprescindibles para visitar esta primavera, ya que cuenta con un espectacular monasterio del siglo XIV, varias rutas de senderismo y varias estaciones cercanas como la de Valdesquí o Valcotos.

Cerca también se encuentra el Antiguo Molino de los Batanas, que según Turismo Madrid, se fabricó el papel de la primera edición de Don Quijote de la Mancha. Además de su ayuntamiento neomudéjar y la Parroquia de San Andrés Apóstol, Rascafría cuenta con un entorno natural muy atractivo. El Bosque Finlandés, con un estanque, sauna y un hermoso paisaje, recuerda a las ciudades del norte de Europa.

Nuevo Baztán, el pueblo lleno de tesoros barrocos

Se trata de una villa con historia, arquitectura barroca y un encanto que enamora en plena primavera. Con calles empedradas, su palacio y el legado industrial, Nuevo Baztán es el destino perfecto para una escapada cultural. Fue fundado en el siglo XVIII por Juan de Goyeneche, un empresario navarro que quiso levantar un nuevo complejo industrial.

En él, desarrolló el Palacio-Iglesia de Goyeneche, una obra del arquitecto José de Churriguera que a día de hoy, sigue siendo un ejemplo de urbanismo barroco en España. En todo el pueblo se puede visitar, además del palacio, las fábricas de vidrio, paños, papel y confitería que dieron vida al pueblo en aquel siglo.

En su entorno natural, se pueden encontrar varias sendas para pasear como la Senda de Valmores, que sigue el curso del Arroyo de la Vega o la Senda de Galiana, que a permite descubrir un paisaje típico de la Alcarria.