Loreto Mauleón

"Soy una mujer en constante deconstrucción y construcción"

Después de labrarse una carrera sin padrino alguno ni cartas de recomendación, su papel en Patria la convirtió en un rostro más que reconocible. Hoy, su participación en cualquier película o serie es un sello de calidad impagable. La entrevistamos mientras posa enfundada en piezas de la colección de primavera-verano de Dior.

Loreto Mauleón de Dior
Loreto Mauleón de DiorManu Bermúdez

Loreto es la serenidad. Cuando mira. Cuando habla. Cuando posa. La templanza de alguien que no se deja deslumbrar ni por los neones ni por los followers. Porque la carrera de esta actriz burgalesa de 36 años se ha labrado a fuego lento, sin sobresaltos ni acelerones. Hasta que Arantxa, su otro yo en la serie Patria hizo que se la redescubriera en las plateas de la industria. Desde entonces, no ha parado. Pero tampoco se ha dejado llevar por aduladores o ensoñaciones. Ha continuado apostando por guiones tan sólidos como retadores. Lo mismo en La buena letra que en La chica de nieve. Y en cada escena, con una dulce elegancia, la misma que porta con cada look de Dior en la sesión para LifeStyle.

Loreto Mauleón de Dior
Loreto Mauleón de DiorManu Bermúdez

¿Cómo te has sentido entregada a la Maison por excelencia?

Ir de la mano de Dior son palabras mayores. Es un clásico renovado en su punto justo, un referente que da actitud. Además, en cada uno de los diseños, de los tejidos y de las puntadas se siente todo el trabajo creativo y artesanal que hay detrás.

Eres una treintañera, pero tu rostro te quita años de encima. ¿Cómo lo logras?

Yo sí que noto que pasan los años. Es más, me gusta cumplir años porque se nota que estoy viva y en marcha. Es verdad que descanso bien y me gusta cuidarme, pero no tengo una rutina como tal. Eso sí, como me paso todo el día maquillada por mi trabajo, en mi tiempo libre voy con la cara lavada.

¿Eres de las que coge lo primero que encuentras en el armario o estudias cada ‘look’ al milímetro?

Me encuentro a medio camino. No me visto con lo primero que pillo, pero tampoco me paso horas eligiendo ropa. Me gusta ir cómoda y sentirme bien. Eso sí, disfruto mucho en maquillaje, peluquería y vestuario en cada rodaje, porque verdaderamente se produce una transformación real y vas entrando en el personaje hasta que le ves realmente frente a ti en el espejo.

Loreto Mauleón de Dior
Loreto Mauleón de DiorManu Bermúdez

Cuando te vemos en un ‘photocall’, ¿es Loreto la que pisa la alfombra o es otro personaje?

No suele ser Loreto la que posa, pero siento que es parte de mi trabajo, no lo veo como algo accesorio. He encontrado el equilibrio: aunque no es mi espacio habitual, me siento cada vez más cómoda e intento disfrutarlo.

¿Huyes del taconazo?

Por un rato, no pasa nada. Pero siempre intento llevarme mis zapatillas para la vuelta a casa.

No sé si 2025 va a ser tu año, pero tiene toda la pinta, al menos por la cantidad de estrenos que tienes por delante…

No sé si soy muy consciente, pero sí siento que de alguna manera estoy recogiendo lo sembrado. Eso no quita para que me sienta abrumada y, a la vez, con ganas de mostrar todo lo que hemos estado haciendo durante todo este tiempo. Y, sobre todo, con ese deseo de ver todo lo que está por estrenarse sin generarme demasiadas expectativas.

¿Te imaginabas cuando te presentaste al primer ‘casting’ que llegaría el día en que te buscarían a ti para hacer propuestas de personajes solo para ti?

No, ni por asomo. Siempre me he juntado con actores y actrices de mayor experiencia y he visto cómo han mantenido los pies en la tierra ante todos los vaivenes que afrontaban. Eso creo que me ha hecho relativizar tanto lo bueno como lo malo de esta profesión. Como no contaba con que me pasaran tantas cosas bonitas seguidas, ahora lo vivo como un regalo y una suerte, a la vez que con plena conciencia de que mañana puede ser que se acabe.

Loreto Mauleón de Dior
Loreto Mauleón de DiorManu Bermúdez

¿Tienes miedo a que de repente un día deje de sonar el teléfono?

No lo llamaría miedo, pero sí busco asimilar que esta profesión tiene muchos altibajos. Tengo cerca a compañeros que son intérpretes excepcionales que, por desgracia, no les ha llegado su momento. Nadie sabe muy bien lo que puede pasar y eso hay que tenerlo siempre presente.

¿Tuviste esa sensación de convertirte en una eterna secundaria que lo hace de diez, pero que nunca dará el salto a ser protagonista?

Si me quedara en una eterna secundaria de verdad, lo firmo, porque de alguna manera sería demostrar que sigo ahí, con constancia y trabajo. Además, puede haber un papel muy pequeño pero interesantísimo que a mí me atraiga más que ser cabeza de cartel. El éxito es mantenerse, es la constancia. Sobrevivir en esta profesión es cuestión de pico y pala. Todo esto es una carrera de fondo, en la que hay veces que afrontas retos con muchísima repercusión y en otras ocasiones disfrutas con otros proyectos que pasan más desapercibidos.

Paquita Salas, la ‘repre’ de los Javis, decía, como tú ahora, que “no hay papel pequeño”. Además, tenía la obsesión de que todos sus actores trabajaran en ‘El secreto de Puente Viejo’, donde tú has participado en más de 600 capítulos. ¿Cómo se sobrevive a ese maratón?

Fue mi particular máster de interpretación, es hacer oficio, trabajando doce horas día tras día. Todos los actores deberían pasar por una serie de estas características por lo que supone integrarte en un equipo gigante que rema hacia adelante pase lo que pase. Por ejemplo, si un compañero enferma, se cambia el plan de rodaje y eso exige estudiarte un nuevo guion porque pasas a otra escena con la que no contabas a priori.

Loreto Mauleón de Dior
Loreto Mauleón de DiorManu Bermúdez

Al repasar tu carrera, da la sensación de que detrás de tus personajes hay una labor de artesanía para configurar unos perfiles complejos y con muchas aristas. ¿Te buscan o los buscas?

En general, han aparecido delante de mí y he sabido abrazarlos. Si echo la vista atrás desde que comencé hace 17 años, puedo comprobar que he tenido una gran suerte porque se me han presentado oportunidades que a otros no les han llegado. Pero también te digo que todo estoy hay que trabajárselo para que, cuando entra en juego el factor suerte, estés a tiro. Es lo que me pasó con Arantxa en Patria, con Ana en La chica de nieve o con Paula en Querer. Llegan a ti y les metes muchas horas de estudio y de trabajo. Es mi forma de ser.

Cuando entras en un personaje, ¿te cuesta salir o eres capaz de desconectar al apagar el foco?

Intento aparcarlo en cuanto termina el rodaje. Pero he de confesar que hay veces que te vas a casa con el runrún e incluso te afecta al cuerpo, como le pasa a mucha gente con su trabajo. Depende cómo sea el personaje.

El salto a la primera línea no te llegó de repente, sino cuando ya tenías callo…

No sé cómo lo hubiera asimilado si me hubiera sucedido algo así con 18 años. No te creas que no pienso en cómo se puede encajar que te llegue un exitazo tan tan joven. No estoy segura de haber sido capaz de gestionarlo.

Al adentrarse en el libreto de ‘Querer’, la serie disponible en Movistar+ y catalogada como una joya por la crítica como por el público, ¿vislumbraba ya que aquello era tan especial?

Sin dudarlo, desde el primer momento. Eso que ahora todo el mundo está apreciando y descubriendo es lo que yo experimenté cuando me acerqué al guion en una primera lectura. No le encontraba fallo alguno, porque estaba tan bien planteado y tan bien escrito que sentí que la mitad del trabajo estaba hecho. A partir de ahí te toca echar el resto para que crezca como se merece.

A la vuelta de la esquina está el estreno de ‘8’, a las órdenes de Julio Medem. Las mejores han rodado con él y tú ya lo has conseguido…

Cuando me dijeron que Medem me buscaba, solté un guau, porque el suyo es un cine muy personal que ha supuesto un nuevo desafío para mí.

Loreto Mauleón
Loreto MauleónManu Bermúdez

También está en el horno ‘La buena letra’. Con la posguerra de fondo, recupera la memoria de las abuelas y bisabuelas de España. ¿Qué te ha enseñado de nuestra historia?

Es una película muy especial y para mí ha sido un rodaje precioso gracias al gusto por el detalle que tiene la directora, Celia Rico. Me voy donde ella me pida, porque tiene una mirada tan particular y es tan generosa, que puedes confiar absolutamente en ella, dejar tu ego a un lado y ponerte a su servicio.

¿Qué has aprendido de esas mujeres de anteayer?

Eran lo que se esperaba en ese momento: mujeres que hacen todo lo posible para mantener a sus familias a flote a cosa de sacrificar sus deseos. Te hace pensar en todo lo que han dado y qué se les ha dado de vuelta, qué han recibido. Para mí ha sido una invitación a reflexionar si el sacrificio merece la pena.

¿Qué mujer es hoy Loreto Mauleón?

No lo sé muy bien, quizá una mujer en constante deconstrucción y construcción. Mis personajes me enseñan mucho, desde la investigación y el trabajo personal que hago en casa. Me siento en constante aprendizaje. No sé si no sabría o no querría definirme. Por ejemplo, a pesar de las diferencias que tengo con Ana, la protagonista de La buena letra, sí tengo en común con ella su faceta cuidadora, su afán por tener a los suyos unidos. A la par, me lleva a pensar si, a veces, por intentar no hacer daño a nadie, te lo acabas haciendo a ti.

Loreto Mauleón de Dior
Loreto Mauleón de DiorManu Bermúdez

Y de la mirada al pasado de ‘La buena letra’ pasará a ‘Control Room’ un largometraje de ciencia-ficción , con nave espacial, alienígenas. ¡Menudo giro!

Así estoy yo con la cabeza, que no sé muy bien en que tiempo vivo... Imagínate cómo cambia la forma de trabajar de uno a otro género. Sin embargo, la problemática que se aborda no es tan opuesta, porque acabamos abordando las preocupaciones del ser humano sea en el espacio o en un pueblo de Valencia.

¿Te genera desazón el universo de la inteligencia artificial?

Me provoca incertidumbre y me da un poco de respeto y miedo, porque tengo la sensación de que todo va demasiado rápido como para asimilarlo todo, me preocupa que se diluya lo humano en todo esto.

¿No te veo adicta al móvil y a las redes sociales?

Inevitablemente todos estamos metidos, pero no me gustan en exceso porque creo que te evaden bastante de la realidad. Siempre prefiero una buena conversación en persona que no un diálogo a través de mensajes o de audios.

Con tanto estreno de gran y pequeña pantalla, has dejado aparcado el teatro…

Hace un par de años que hice la última función. Disfruto mucho con los procesos de ensayo y creación. Y, por supuesto, me apasiona esa adrenalina que surge cuando se abre el telón. Cada día es diferente y el contacto directo con el público me enriquece.