
Gastronomía
Turismo & gastronomía, fidelidad perpetua
La gastronomía monopoliza determinados viajes y dirige el rumbo de los acontecimientos de ciertas escapadas

A medida que se van desvelando los detalles de la oferta turística de este año empiezan a aparecer evidencias de que el desarrollo de la oferta gastronómica para sustentar el crecimiento turístico es demoledor. Viene esta reflexión a cuenta de lo visto y oído la semana pasada en la Feria Internacional de Turismo Fitur.
La transversalidad del turismo gastronómico es una seña de identidad de madurez. Los turistas viajan cotidianamente a hemisferios gastronómicos, donde cohabitan sus restaurantes favoritos frente a otros desconocidos, con intuiciones comensales calculadas. Al llegar al destino se introducen en una etapa de verdades gustativas íntimas, de secretos culinarios bien guardados, de situaciones hosteleras postergadas, de indagaciones gastrónomas, de revelaciones abrumadoras del paladar. En el manual de cualquier viajero gastrónomo está presente la búsqueda de sobremesas balsámicas.
La conciliación es básica. Ambas actividades están interrelacionadas y están obligadas a perpetuar su unión. El turismo gastronómico ha visto resurgir destinos que creíamos ya superados. La evolución de la alta cocina y los cambios en general, de barras y estrellas, demuestran que ningún lugar puede darse por visitado para siempre. Mantener los valores hosteleros en los que se sustenta las escapadas de fin de semana requiere de un esfuerzo y una evolución continua.
Aunque cada turista busca encerrar sus paladares en las burbujas gustativas favoritas, al final hay una coincidencia global: el turismo gastronómico está lleno de franquicias hosteleras consolidadas y de profetas culinarios iluminados seguidos por miles de turistas. Por este motivo auguramos el nacimiento de una nueva época donde diferentes ciudades despiertan de su letargo turístico. Las escapadas gastronómicas han calado entre el gran público. Muchos destinos esperan que la oferta culinaria renovada restaure parte del poder turístico perdido.
Una nueva generación de profesionales trata de reivindicar el papel de la gastronomía en el turismo al corregir los efectos regresivos de décadas anteriores. Es imprescindible reconstruir la equidad cualitativa hostelera y es necesario hacerlo con la mayor eficacia posible. Hosteleros y cocineros pretenden llevar el turismo gastronómico hasta su apoteosis. Y lo han conseguido. Responden con la seguridad de los elegidos. Conocedores de la tendencia colectiva al pendulazo, modas pasajeras, buscan entre los turistas gourmets a sus simpatizantes. Sin entrar en detalles, la oferta de la restauración constituye un contrapoder legítimo que ha llevado a un vuelco al turismo.
La didáctica turística tiene claro que la gastronomía es vital como cabeza de cartel de cualquier destino. Tendencia dentro y fuera que deja constancia de su condición desde que los cocineros de vanguardia son seguidos, por miles de turistas, como profetas gastronómicos.
La restauración actúa como atractivo intemporal entre los turistas en forma de escapadas. Por esta cuestión, este tipo de turismo debe estar por encima de amnesias culinarias y mezquindades gustativas, lo tenemos todo para que los turistas se marchen perennemente satisfechos. No es un cóctel difícil, pero no todos saben combinarlo siempre.
La Comunitat Valenciana está plagada de referencias exitosas, en escapadas gastronómicas, donde priman la diversidad del producto y la gastronomía de vanguardia. El valor añadido de nuestra cocina es un hecho diferenciador frente a otros destinos. No cabe duda de que los turistas saben valorar nuestra gastronomía. Es cierto que esta relación no es el origen de todo pero hoy estos mundos se sienten tremendamente cercanos. Es en esta relación actual donde el turismo y la gastronomía dejan claro que siempre han tenido un cordón umbilical que los unía y que su capacidad de interrelación sigue vigente. Aclarémonos, en los tiempos que corren para viajar, en ocasiones, el dónde es el porqué. Turismo & gastronomía, fidelidad perpetua.
Una exhibición de sabores
La tapa «La Carrasqueta», una de las elaboraciones del restaurante l’Entrepà, ganó el concurso Tapeando con Turrón por Jijona organizado por el Ayuntamiento de la localidad jijonenca conocida como la cuna del turrón y el «lugar más dulce del mundo». El plato que conquistó al jurado consiste en un lingote de pan de semillas con foie de turrón y crema de yogur. El restaurante l’Entrepà se ubica en la calle Alcoi, 25 y está regentado por las hermanas Emma y Ame Ripoll Torregrosa. Tienen una cocina que combina tradición e innovación incorporando el turrón a sus platos, tanto de carne como de pescado e incluso ensaladas, y ofreciendo a sus clientes menús completos incorporando este producto elaborado en Jijona.
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