Cargando...

Oriente Próximo

Israel bombardea Gaza y deja más de 400 muertos mientras la tregua colapsa

El reinicio de los bombardeos cuenta con el visto bueno de la administración Trump

El frágil alto el fuego entre Israel y Hamás saltó por los aires esta madrugada tras dos meses de cese de las hostilidades después de que Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) hayan lanzado decenas de ataques contra Gaza tras recibir órdenes del primer ministro, Benjamín Netanyahu, de "actuar con contundencia" contra el grupo terrorista debido a su reiterada negativa a liberar a los rehenes israelíes. Es más, en un discurso televisado a última hora de ayer, el primer ministro insitió en que "las negociaciones solo continuarán bajo fuego", dejando claro que está espiral de violencia va para largo. De hecho, insistió en que "es una condición crítica para liberar a los rehenes".

De hecho, el de ayer fue de los ataques más mortíferos. Al menos 400 palestinos murieron y 500 quedaron heridos, incluidos niños, según el Ministerio de Salud, dirigido por Hamás, que no distingue entre civiles y combatientes.

El gabinete de Netanyahu declaró que la decisión de reanudar los ataques poco después de la medianoche del martes "se produjo tras la reiterada negativa de Hamás a liberar a nuestros rehenes, así como su rechazo a todas las propuestas recibidas del enviado especial de Estados Unidos para Oriente Medio, Steve Witkoff, y de los mediadores".

Durante la negociación, el grupo terrorista Hamás ha insistido en mantener los términos originales del acuerdo, cuya segunda fase debía entrar a principios de mes. Esta fase preveía la retirada total de Israel de Gaza y el cese permanente de la guerra a cambio de la liberación de los rehenes que aún siguen vivos. Si bien Israel firmó el acuerdo, Netanyahu ha insistido en que no pondrá fin a la guerra hasta que se destruyan las capacidades gubernamentales y militares de Hamás.

Así las cosas, el cese de hostilidades, se mantuvo vigente durante aproximadamente dos semanas y media después de la conclusión de la primera fase, mientras los mediadores trabajaban para negociar nuevos términos para la extensión de la tregua. Dado que Israel se negaba en banda a mantener los términos de la segunda fase, el enviado de EE UU, Witkoff presentó la semana pasada una propuesta que habría extendido la primera fase durante varias semanas, durante las cuales se liberaría a cinco rehenes vivos.

El enviado estadounidense declaró el domingo que la respuesta de Hamás a la oferta era inviable y advirtió sobre las consecuencias inminentes si el grupo terrorista no cambiaba su enfoque. En este sentido, este nuevo inicio de las hostilidades -nunca superadas- cuenta con el respaldo de la administración de EE UU. La secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, en declaraciones a la cadena de noticias Fox News aseguró que Israel consultó con la administración Trump antes de llevar a cabo los ataques del martes.

Por su parte, el grupo terrorista Hamás emitió un comunicado el martes por la mañana asegurando que la decisión del gobierno de Netanyahu de “revocar el acuerdo de alto el fuego” expone a los rehenes “a un destino desconocido”. En el tablero de juego permanecen los 59 rehenes que todavía continúan en manos de los terroristas. Hay que recordar que la imposibilidad de no traer de vuelta a todos los secuestrados vivos está siendo uno de los asuntos más delicados para la administración de Benjamin Netanyahu. En este sentido, muchos familiares le acusan de no hacer lo suficiente para liberales.

Los ataques selectivos lanzados por el gobierno de Netanyahu golpearon a la estructura de la milicia terrorista, ya que terminaron con la vida de al menos cuatro altos cargos del Gobierno de Hamás, entre ellos Essam al Dalis, jefe del Ejecutivo en Gaza, a quien Israel ya había dado por muerto en noviembre de 2023. Además, según el grupo terroristas, entre los fallecidos se encuentran además Ahmed al Hatta, viceministro de Justicia; Mahmud Abu Wafta, viceministro de Interior, así como Bahjat Abu Sultan, director general de Seguridad Interna del Ministerio del Interior.

Hamás informó de un quinto fallecido, Mohammed Al Jamasi, miembro del Buró Político de Hamás pero que no ostentaba ningún cargo en el gobierno de la franja. Fueron "blanco directo de los ataques aéreos israelíes junto con sus familias, como parte de los crímenes de guerra que se están cometiendo desde las primeras horas de hoy", aseguró el grupo terrorista en una nota. Por lo tanto, con este golpe inesperado, Netanyahu deja a la organización más debilitada todavía si cabe y la Franja de Gaza sin control. La duda es saber quién se hará cargo del control de este enclave.

Desde primera hora de la mañana de ayer, las autoridades israelíes advirtieron a los habitantes que residen cerca de la Franja que paralizasen todas las actividades, incluido el cierre de los colegios y la prohibición de salir a la calle en grupos de más de diez personas. Asimismo, ordenó el cierre del paso fronterizo con Egipto. Sin embargo, en el interior de Israel, según pudo comprobar este medio, tanto Tel Aviv como Jerusalén vivieron una jornada tranquila hasta entrada la noche.

Fue al caer la noche cuando según reportó IDF en su cuenta de Twitter que varias sirenas sonaron en el centro y el sur de la región de Negev después de que un proyectil lanzado desde Yemen fuera interceptado por los sistemas de defensa aérea del país. Algunas fuentes consultadas por LA RAZÓN, aseguran que el lanzamiento de misiles desde Yemen podría continuar durante la noche. "Nunca lanza uno solo", aseguran.

Este nuevo ataque se produce muy pegado al que lanzó el pasado sábado por la noche la administración Trump contra los hutíes en Yemen en represalia por sus acciones contra las rutas marítimas. Esta ofensiva de EEUU en Yemen probablemente continuará como parte de una estrategia más amplia de presión contra Irán

Este ataque fue muy criticado tanto a nivel nacional como internacional.

En declaraciones a varios medios internacionales, incluida LA RAZÓN, gracias a la mediación de la EIPA, Mansour Abbas, el representante la Lista Unida Árabe aseguró que "la guerra no resolverá nada y que solo incrementará el odio entre las partes". Además, hizo un llamamiento a poner en marcha la iniciativa árabe, que contempla un alto el fuego y el nombramiento de una autoridad para que gobierne Gaza. Por su parte, Boaz Bismuth, del partido Likud, insistió en que "no se trata de una guerra entre Ejército, sino contra unos bárbaros", en referencia a la masacre del 7 de octubre. También en la calle, existen ciertas dudas de que este ataque sirva para resolver el conflicto. Avelet, una mujer que se manifestaba frente al Knesset, insistió en que "podría poner en peligro la vida de los rehenes".

En cuanto a la reacción internacional, la UE pidió a Israel que "ponga fin a sus operaciones" y reiteró su llamamiento para que "libere inmediatamente a todos los rehenes", declaró la alta representante para la Unión Europea Exteriores, Kaja Kallas; la comisaria para el Mediterráneo Dubravka Suica y la comisaria de la gestión de crisis, Hadja Lahbib. A renglón seguido, instaron al gobierno de Netanyahu a "actuar con moderación" y reanudar la entrada de ayuda humanitaria en Gaza. Sin embargo, el gobierno de Israel se niega rotundamente porque considera que esta ayuda es utilizada por los terroristas para financiarse y extorsionar a la población.,

Por su parte, Egipto y Qatar, mediadores del alto el fuego, cargaron duramente contra el país hebreo y le acusaron de violar el pacto. También Arabia Saudi, Jordania y la Liga Árabe se sumaron a las críticas e instaron al respeto del acto del fuego.