Familia

Siento que mi hijo no me quiere, ¿qué hago?

La relación entre padres e hijos atraviesa diversas etapas durante el proceso de crianza, lo que genera cambios, altibajos y ajustes a lo largo de los años

Siento que mi hijo no me quiere, ¿qué hago?
Siento que mi hijo no me quiere, ¿qué hago?RDNE Stock project

La relación entre padres e hijos atraviesa diversas etapas durante el proceso de crianza, lo que genera cambios, altibajos y ajustes a lo largo de los años. Aunque es completamente normal que esto ocurra, puede resultar frustrante y confuso para los padres. En ocasiones, esta dinámica se complica aún más cuando un padre siente que su hijo no le quiere.

Según recoge La Vanguardia, la psicóloga Laura Palomares reconoce que este sentimiento es difícil de manejar, ya que impacta directamente en la autoestima y bienestar emocional, pudiendo incluso generar trastornos de ansiedad. Por ello, es fundamental abordar esta situación con empatía y de forma reflexiva.

¿Por qué un padre podría sentir que su hijo no le quiere?

Antes de asumir que este sentimiento es real, es importante analizar la situación y considerar si se ajusta a la realidad. A menudo, esta percepción puede ser producto de malentendidos, dificultades en la comunicación o incluso cambios en el comportamiento de los niños durante sus etapas de desarrollo. Por ejemplo, entre los dos y los cuatro años, muchos niños pasan por una fase en la que muestran una preferencia clara por uno de los padres, lo que puede ser interpretado como rechazo hacia el otro. El psicólogo Álvaro Bilbao explica que esta es una fase de búsqueda de identidad del niño y no un rechazo permanente.

¿Qué hacer si te sientes rechazado por tu hijo?

La psicóloga Laura Palomares recomienda que los padres practiquen la autocompasión y, en lugar de culparse o juzgarse, se enfoquen en entender sus emociones. El primer paso es identificar el motivo detrás de ese sentimiento de rechazo. Una vez comprendida la causa, los padres pueden tomar medidas para gestionar mejor la situación y mejorar la relación con su hijo.

Además, fortalecer el vínculo con el niño es clave. Palomares sugiere que los padres realicen acciones que favorezcan la conexión emocional, como pasar más tiempo juntos, escuchar activamente y mostrar apoyo constante. De esta manera, el vínculo afectivo puede superar las dificultades y contribuir a una crianza más sana y armoniosa.

Sentir que tu hijo no te quiere puede ser doloroso, pero es importante recordar que estas situaciones son temporales y forman parte del proceso de crecimiento del niño. Con empatía, autocompasión y un enfoque en la mejora de la comunicación, los padres pueden superar este reto y fortalecer la relación familiar.