Delincuencia

La Fiscalía solicita la condena de cinco procesados por el alijo de 600 kilos de coca incautados en Siero en una operación internacional con agentes encubiertos

Utilizaron una nave en Siero para guardar 600 kilogramos de cocaína y un arsenal de armas de todo tipo

La Guardia Civil ha desmantelado dos activos puntos de venta de drogas muy próximos entre sí en San Javier
La Guardia Civil actuando en un alijo de un punto de droga en una foto de archivo.La Razón

La Fiscalía del Principado de Asturias solicita la condena de seis procesados por el alijo de 600 kilos de cocaína incautados en una nave de Siero en 2022 tras una operación internacional en la que intervinieron agentes encubiertos. El escrito de conclusiones provisionales del Ministerio Fiscal ya ha sido presentado en la Sección Tercera de la Audiencia Provincial, con sede en Oviedo.

El 30 de septiembre de 2022 se recibió en la Fiscalía Especial Antidroga de la Audiencia Nacional un escrito de la Fiscalía de Illinois (Chicago, EE UU) solicitando la apertura de un procedimiento judicial en el marco de una investigación conjunta con la agencia estadounidense HS (Homeland Security Investigations), la Policía Nacional de Colombia y la UDYCO Central. En el escrito se exponían los siguientes datos:

En febrero de 2022, a través de gestiones con Colombia, se identificó al procesado 2 como jefe de una organización dedicada al tráfico de drogas radicada en Colombia.

Las autoridades de Estados Unidos iniciaron una operación encubierta, logrando introducir a un agente infiltrado en la organización del procesado 2, el cual solicitó asistencia para el transporte de aproximadamente dos toneladas de cocaína desde Colombia a España.

En el marco de la operación encubierta, la organización colombiana pretendía enviar la droga desde Colombia a España empleando una embarcación que recogería la droga en aguas internacionales. Para ello, el procesado 2 solicitó que una vez que la organización entregara todo el cargamento, este fuera trasladado a España, donde sería entregada a los receptores y distribuidores finales.

Continuando con la operación encubierta, el 25 de septiembre de 2022, la organización colombiana entregó 67 bultos con 20 paquetes cada uno (un total de 1.340 paquetes) a los agentes infiltrados que se encontraban a bordo de un barco encubierto en aguas internacionales cerca del Caribe, a unas 200 millas náuticas de Barbados. El 28 de septiembre, la droga fue transportada hasta San Juan (Puerto Rico) y procesada, dando positivo en cocaína. Fue custodiada por agentes federales de Estados Unidos a la espera de los trámites para continuar con la operación en España.

Para poder presentar como evidencia en la investigación estadounidense se retuvo uno de los bultos con 20 paquetes intervenidos, por lo que viajaron a España 1.320 paquetes. La solicitud de cooperación se efectuó con el objetivo de identificar a los miembros de la organización, ya que se descubrió que la droga iba dirigida a dos organizaciones criminales con conexiones en España.

Una vez autorizada la apertura del procedimiento judicial en España, la droga fue transportada en la bodega de un vuelo comercial desde el aeropuerto internacional Luis Muñoz Marín de San Juan, Puerto Rico, al de Madrid. Junto con el escrito de la Fiscalía estadounidense, se adjuntaba el suscrito por el oficial de enlace de la Policía Nacional de España en Colombia.

Todo ello, junto con las vigilancias realizadas por la UDYCO de los movimientos de los miembros de la organización en España durante los meses de mayo y septiembre de 2022, motivó que la Fiscalía Especial Antidroga incoara el 5 de octubre de ese mismo año diligencias de investigación, autorizando la entrega controlada de 600 kilos de cocaína intervenidos en San Juan de Puerto Rico con destino a España.

Paralelamente, en un segundo decreto, la Fiscalía Antidroga autorizó la actuación de ocho funcionarios como agentes encubiertos, con el objetivo de identificar a los integrantes de la organización.

La droga fue trasladada hasta Madrid el 8 de octubre de 2022 vía aérea y permaneció bajo custodia policial a la espera de que los procesados decidieran recogerla. En estos hechos, que llevaron a la introducción en España y la ocupación en Siero de 600 kilos de cocaína, tuvieron participación los procesados, que

actuaron de forma jerárquicamente ordenada y de manera estable en el tiempo.

Uno de los procesados (procesado 1), estaba Afincado en Colombia, era la persona de mayor relevancia dentro de la organización, junto a otros miembros residentes en aquel país que no han podido ser identificados. Se encargó por tanto de las labores que llevaron a la introducción de la droga en España y de negociar las actuaciones necesarias para su recogida y distribución. Así, viajó a España en el mes de mayo de 2022, los días 21 y 22, para llevar a cabo junto a distintos miembros de la organización las actuaciones preparatorias de envío de la cocaína desde Sudamérica a España.

En una reunión mantenida el 24 de octubre, los procesados 1, 2 y 4 ultimaron, en presencia del agente encubierto, los pormenores de la entrega y posterior recogida de la cocaína. Ese mismo día, a las 10:06 horas, el agente recibió en su teléfono móvil un mensaje de uno de los miembros de la organización no identificado, solicitando su colaboración para recoger unos “juguetes” en la zona de Marbella el día 25 de octubre, para posteriormente hacer entrega de los mismos, junto con la cocaína, a los procesados 1 y 2.

Recogida en una nave de Siero

El día 25 de octubre, en Estepona, dos de los agentes encubiertos recibieron de dos miembros de la organización no identificados diversos efectos (los referidos como “juguetes”), que resultaron ser las armas y munición de guerra. Mientras tanto, en un restaurante en la Plaza de Perú en Madrid, los procesados 1, 2, 3 y 4 se reunieron con los agentes encubiertos, indicando el procesado 3 que él recogería la mercancía, llevando 100.000 euros para ello.

En esta reunión se acordó también el lugar de entrega de la droga por parte de los agentes encubiertos a la organización. De esta forma, los procesados acordaron que los 600 kilogramos de cocaína se recogerían en la localidad de Siero, en una nave en la carretera de Viella-La Estación, a donde irían los procesados 3, 4 y 5 (pareja de 3), que alquiló para ellos una autocaravana.

El procesado 2 actuó como persona de confianza del anterior, procurando el traslado de la cocaína desde su origen a territorio nacional para una, vez en España, establecer contacto con el resto de los integrantes de la organización encargados de su recogida, custodia y distribución.

Viajó en las mismas fechas que el procesado 4, en el mes de mayo, a España. Regresó el 15 de septiembre vía Bogotá, para continuar con la preparación de la recepción y entrega de la cocaína.

Por su parte, los procesados 3, 4 y 5 tenían encomendada la parte logística, siendo los responsables de recoger la cocaína y las armas una vez llegaron a España y guardarlas en lugar seguro para su posterior distribución.

El 28 de octubre de 2022, accedieron a la nave de Siero: los procesados 3 y 5 en la autocaravana, y el procesado 4 en un vehículo. Allí fueron sorprendidos mientras cargaban la cocaína y las armas (los referidos como “juguetes”) y fueron detenidos.

En la nave se ocuparon 600 paquetes de cocaína distribuidos en 30 sacos impermeables de color negro con 20 paquetes cada uno, que una vez analizados resultaron ser 59.999,36 gramos de cocaína con una riqueza del 79,3%, 92.000 euros guardados en dos paquetes envueltos en film transparente, procedentes de actividad ilícita de venta de drogas y varias armas (fusiles, escopetas, una granada militar, cinco cargadores de arma corta, entre otros).

La Fiscalía considera que los hechos son constitutivos de una delito contra la salud pública, un delito de depósito de armas de guerra y un delito de tenencia ilícita de armas y solicita condenas para los procesados de entre 7 y 14 años.