Tensión militar

Filipinas desafía las amenazas de China y pide a Estados Unidos un segundo sistema de misiles Typhon

Pekín había advertido a Manila de que si no desmantelaba el que ya tenía habrá "tensión y confrontación en la región", hasta el punto de que se desatará "una carrera armamentística"

El sistema de lanzamiento de misiles de mediano alcance Typhon de Estados Unidos
El sistema de lanzamiento de misiles de mediano alcance Typhon de Estados UnidosUS Army

El pasado verano, el gobierno de Pekín lanzó una seria advertencia a Filipinas: si sigue manteniendo en su territorio el sofisticado sistema de misiles de medio alcance Typhon estadounidense, adquirido unos meses antes, habrá "tensión y confrontación en la región", hasta el punto de que se desatará "una carrera armamentística".

La amenaza no parece haber arredrado al gobierno de Manila, sino más bien todo lo contrario. El Ejército de Filipinas ha afirmado este martes que quiere incluso desplegar un segundo sistema de estos misiles de medio alcance bajo una premisa que no va a sentar muy bien a China: "Cuantos más, mejor".

"Podemos decir que cuantos más, mejor. Cuantos más medios tengamos, más podremos formar a nuestro personal", afirmó el portavoz de las Fuerzas Armadas de Filipinas, Francel Margareth Padilla, en una rueda de prensa recogida por la agencia Efe.

El despliegue de un segundo Typhon sería "un desarrollo bienvenido" por las fuerzas filipinas, añadió Padilla, tras ser preguntado sobre noticias aparecidas en la prensa estadounidense informando de la posible movilización el año próximo.

Un sistema de misiles Typhon fue desplegado por primera vez en el país asiático en abril de 2024 en la isla septentrional de Luzón como parte de ejercicios militares conjuntos entre EE. UU. y Filipinas, y desde entonces ha permanecido en la zona entre las quejas de Pekín.

Typhon es un sistema lanzado desde tierra que mejora la capacidad multidominio de las fuerzas armadas del archipiélago. El lanzador puede disparar el misil estándar 6 y el misil de ataque terrestre Tomahawk, con alcances operativos de más de 240 km y 2.500 km respectivamente, lo que puede cubrir tanto el mar de China Meridional como el estrecho de Taiwán.

El pasado diciembre, el jefe del Ejército del país asiático, Roy Galido, anunció su intención de adquirir el sistema para defender sus intereses marítimos. Las declaraciones de Padilla llegan antes de que el secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, realice su primera visita al país asiático el próximo viernes y sábado.

El líder del Pentágono tiene previsto reunirse con su homólogo filipino, Gilberto Teodoro, en lo que Manila espera que sea una reafirmación de los lazos bilaterales de defensa bajo el mandato del presidente estadounidense, Donald Trump.

Hegset llega también en plena ronda de ejercicios militares entre Manila y Washington, llamados Salaknib y celebrados anualmente desde 2016. Las maniobras arrancaron ayer y concluirán el próximo 11 de abril, con la participación de 2.000 militares estadounidenses y 3.000 filipinos, señaló en una nota de prensa el Ejército filipino.

Salaknib es la antesala de los ejercicios militares Balikatan de abril, que el año pasado reunieron a 16.000 efectivos, y que no solo contarán con la participación de Estados Unidos, sino de países como Australia, Japón o Francia.

Filipinas y China mantienen una creciente disputa soberanista en el mar de China Meridional, donde en los últimos meses se han multiplicado los enfrentamientos entre buques de ambos países.

El principal riesgo es que esta región se convierta en escenario de un potencial conflicto entre Pekín y Washington, pues aunque Estados Unidos no mantiene ninguna disputa soberanista directa, mantiene en vigor un pacto de defensa mutua con Filipinas.