Tribuna

La farmacia comunitaria, clave para la salud y el bienestar de los pacientes

Carina Escobar es presidenta de la Plataforma de Organizaciones de Pacientes (POP)

Farmacia en Madrid
Farmacia en MadridEuropa PressEuropa Press

En la Plataforma de Organizaciones de Pacientes (POP) creemos que los servicios de la farmacia comunitaria son fundamentales para mejorar la calidad de vida de todas las personas y, especialmente, las de aquellas con enfermedades crónicas complejas y sus familias y cuidadoras. En el Mapa Asistencial de Servicios Farmacéuticos de España que el Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos acaba de presentar pueden apreciarse las diferencias tanto de servicios de atención farmacéutica como de salud comunitaria por autonomía. Esto supone una fuente de inequidades y de infrautilización de las farmacias que se caracterizan por su profesionalidad, accesibilidad y su vinculación a la realidad local.

En este sentido, desde la POP defendemos los canales tradicionales de atención. La farmacia comunitaria supone una gran ventaja por su capacidad de ofrecer servicios cercanos y presenciales, pues la salud digital aún presenta barreras para grupos de población vulnerables. Para atender la fragilidad de las personas con enfermedades crónicas complejas es fundamental acercar los servicios sanitarios a lo local con calidad y seguridad. Y por supuesto, adaptar la educación en salud, las campañas de prevención y promoción de la misma a cada territorio, con la implicación de todos los agentes locales sociales, sanitarios y sociosanitarios.

La farmacia comunitaria debe estar integrada en la continuidad asistencial como un nivel asistencial más. Además, el reto de la cronicidad y el envejecimiento requiere una respuesta más especializada y de calidad, con más recursos y la participación de todos los agentes, incluidas las asociaciones de pacientes. Por ello, es clave que tanto el Ministerio como las consejerías de Sanidad de cada CC AA trabajen en potenciar los servicios de atención en la farmacia, que se desarrollen e implanten indicadores para evaluar estos servicios y el impacto que tienen en la ciudadanía. Desde la POP consideramos que la farmacia comunitaria es buena para pacientes, profesionales y el sistema sanitario.