Guerra en Gaza
El rey Abdalá II anuncia ante Trump que Jordania acogerá a 2.000 niños gazatíes enfermos
Trump asegura que no confía en que Hamás vaya a cumplir con el plazo para devolver a los rehenes

Donald Trump sigue aprovechando cada milésima de segundo de su nueva presidencia para imponer su visión del mundo. Este martes se ha reunido con el rey de Jordania, Abdullah II, con la vista puesta en convertir la Franja de Gaza en la ¨Rivera del Medio Oriente¨, como él mismo describió hace días. Para llevar a cabo su plan, el republicano necesita que el país jordano y Egipto acepten millones de nuevos refugiados palestinos y así llevar a cabo ¨una limpieza¨, ha dicho anteriormente. Abdullah ha comenzado la reunión elogiando al presidente norteamericano, ¨como alguien que puede llevarnos a cruzar la línea de meta para traer estabilidad, paz y prosperidad a todos nosotros en la región¨.
Por su parte, Trump, enfocado ayer en convencer al líder jordano de su plan, contaba con una importante moneda de cambio, los miles de millones de dólares en asistencia que EE. UU. brinda a ambos países vecinos de Gaza sin los cuáles Egipto y Jordania enfrentarían graves problemas económicos. Los periodistas le preguntaron acerca de si frenaría esta ayuda en caso de que ambos países no le ayudaran en su plan y la respuesta fue contundente: ¨si no lo hacen, es posible que yo retenga la ayuda, sí¨. Parece que de algo ha servido la amenaza, porque el rey jordano, que ya acoge en su país a más de 2 millones de refugiados palestinos, ha insinuada que, ¨podrían recibir 2.000 niños de Gaza¨.
Sin embargo, no se ha querido comprometer, ¨esto es algo que nosotros, como árabes, vendremos a EE. UU. algo y hablaremos más adelante para discutir todas las opciones¨, ha dicho. Abdullah también ha sugerido esperar hasta que el mandatario egipcio plantee sus propias ideas. Egipto ya ha mostrado preocupación por que la afluencia de nuevos palestinos desestabilice su región del Sinaí, y tiene previsto convocar una cumbre ¨de emergencia¨ el próximo 28 de febrero en su capital, El Cairo, con el fin de ¨discutir los nuevos y peligrosos acontecimientos¨ en lo que se refiere a la cuestión palestina.
Mientras tanto, Trump, que aseguraba que ¨las conversaciones habían ido bien¨ con el rey jordano y ¨habría más, más adelante¨, ha vuelto a dejar clara su visión para el pueblo palestino, ¨no vamos a comprar nada, lo vamos a tener¨, aseguró a los periodistas, ¨vamos a mantenerlo y nos aseguraremos de que haya paz¨.
Ambos mandatarios discutieron sobre cómo abordar una Gaza devastada por la guerra. El líder norteamericano seguía centrado en su enfoque personal de convertir el territorio en prácticamente un destino casi turístico y hacer de la transición un acuerdo inmobiliario. ¨Creo que será algo magnífico para los palestinos, a ellos también les encantará¨, y por si no estaban claras sus intenciones añadió, ¨me fue muy bien con el sector inmobiliario, puedo hablarte de bienes raíces, se enamorarán¨ de la idea, dijo refiriéndose a los millones de personas que serán forzadas a abandonar sus hogares para que el proyecto inmobiliario salga adelante.
El presidente estadounidense este lunes fue muy firme cuando dijo que dejará que Israel ¨desate el infierno¨ y cancele su pacto de alto al fuego con Hamás, si los rehenes que tienen secuestrados no son puestos en libertad antes del sábado al mediodía. Todo después de que Hamás el lunes amenazara con retrasar la liberación de los secuestrados ¨hasta nuevo aviso¨ alegando que Israel no había respetado la tregua temporal en la que se encuentran. ¨En lo que a mí respecta, si todos los rehenes no son devueltos a las 12 en punto, creo que es un momento apropiado, yo diría que se cancelan todas las apuestas y que estalle el infierno¨, dijo el mandatario ante los medios de comunicación en la Oficina Oval este martes, a pesar de que, según añadió después, creía que muchos de ellos ya ¨están muertos¨. No quiso entrar en detalles sobre qué significaban sus palabras exactamente, y cuando se le preguntó cerró el tema con un ¨todo el infierno¨ en Gaza, ¨ustedes lo descubrirán y ellos lo descubrirán¨. Trump puntualizó que estaba hablando por él, ¨Israel puede anularlo¨, matizó refiriéndose al acuerdo de alto al fuego temporal, ¨pero por mi parte, el sábado a las 12 en punto, si no están aquí, se desatará el infierno¨.
El lunes, Trump también adelantó sus expectativas sobre el encuentro de ayer con el rey jordano, ¨creo que él lo aceptará y creo que otros países también lo hará¨, aseguraba sobre la reacción de su invitado a la Casa Blanca a su plan de que acojan palestinos. Los desplazados no podrán regresar nunca a su territorio. ¨No, no lo harían¨, dijo el republicano esta semana en una entrevista con Fox News, ¨porque tendrán viviendas mucho mejores. En otras palabras, estoy hablando de construir un lugar permanente para ellos¨. Es la primera vez que Abdullah y Trump se encuentran cara a cara desde que el norteamericano llegó a la presidencia, pero ya habían hablado antes. El mes pasado, tras una llamada telefónica, el líder norteamericano reveló parte de la conversación bilateral a la prensa, ¨le dije: me encantaría que asumieras más (palestinos) porque estoy analizando la Franja de Gaza en este momento y es un desastre¨.
Jordania no tiene una situación fácil, algunas figuras de la oposición política está insistiendo para que el reino deje de prestar atención a EE. UU. y se centre en otros objetivos como China, Rusia o los Estados árabes ricos, lo que supondría una grave desestabilización para Trump e Israel, que verían frustrado su plan de trasladar al territorio jordano a más de un millón de palestinos.