Análisis

Alemania: una gran coalición para perpetuar el statu quo

El país necesita reformas profundas, pero la parálisis política augura que, en el corto y medio plazo, poco cambiará, lo que sólo perpetuará la crisis económica y social

Friedrich Merz MICHAEL KAPPELER - DPA 23/02/2025 ONLY FOR USE IN SPAIN
El conservador Merz ha ganado las elecciones en AlemaniaDPA vía Europa PressEuropa Press

Alemania reeditará la gran coalición entre la CDU y el SPD tras unas elecciones generales adelantadas, marcadas por la ruptura del anterior gobierno entre el SPD, los Verdes y los liberales. La CDU, equiparable al PP español, se alzó como la fuerza más votada, mientras que Alternativa por Alemania (AfD), similar a Vox, logró un ascenso significativo, quedándose a menos de ocho puntos de la CDU y superando al SPD, que sufrió un descalabro histórico. Sin embargo, la CDU ha descartado cualquier pacto con AfD, optando por negociar con el SPD para formar gobierno, a pesar de que ambos partidos son responsables del deterioro económico y social del país a lo largo de los últimos años.

Alemania necesita un cambio radical en su modelo económico, pero los vetos cruzados entre la CDU y el SPD probablemente impedirán reformas sustanciales

Esta nueva coalición contará con una ajustada mayoría absoluta en el Bundestag, lo que les permitirá gobernar sin incorporar a otros partidos, como los Verdes. No obstante, la alianza enfrenta serias dificultades debido a profundas discrepancias en políticas económicas y sociales. Alemania necesita un cambio radical en su modelo económico, pero los vetos cruzados entre la CDU y el SPD probablemente impedirán reformas sustanciales, perpetuando el statu quo que ha llevado al país a su actual crisis.

En materia fiscal, el SPD busca eliminar el límite al endeudamiento público para aumentar el déficit, una propuesta que la CDU rechaza tajantemente. Los socialistas también quieren financiar infraestructuras fuera del presupuesto y apoyar eurobonos a nivel europeo, medidas que la CDU igualmente veta. En el ámbito económico, la CDU propone reducir el impuesto sobre sociedades, mientras el SPD se opone; los socialistas abogan por una política industrial activista para promover industrias verdes, a lo que la CDU se resiste. Además, la CDU sugiere retrasar la edad de jubilación con incentivos voluntarios y restringir la inmigración, políticas que el SPD rechaza.

En política climática, la CDU quiere reactivar la energía nuclear, pero el SPD se opone; los socialistas promueven el vehículo eléctrico, mientras la CDU lo rechaza. Incluso en geopolítica hay desacuerdos: el SPD se opone a enviar misiles de largo alcance a Ucrania, mientras la CDU lo apoya. El único consenso significativo es la necesidad de aumentar el gasto militar al 2% del PIB y reducir los precios de la energía, aunque sin acuerdo sobre cómo lograrlo estructuralmente.

En resumen, esta coalición parece más un pacto para defender el desastroso statu quo que un proyecto de transformación radical del país. Alemania necesita reformas profundas, pero la parálisis política augura que, en el corto y medio plazo, poco cambiará, lo que sólo perpetuará la crisis económica y social del país.