Gastronomía

Dónde comer en La Gomera: cuatro restaurantes populares que combinan cocina auténtica con propuestas innovadoras

La isla presume de excelentes establecimientos repartidos por su geografía

Dónde comer en La Gomera: cuatro restaurantes popular que combinan cocina auténtica con propuestas innovadoras
Dónde comer en La Gomera: cuatro restaurantes popular que combinan cocina auténtica con propuestas innovadorasHotel Tecina La Gomera

La Gomera, esa joya atlántica de las Islas Canarias, es mucho más que un espectáculo visual. Sus frondosos paisajes, las casas encaladas que salpican sus calles y las playas de arena negra componen una postal de serenidad y belleza inalterada. A menos de 30 minutos en ferry desde Tenerife, la isla mantiene intacto su encanto, lejos de la sobreexplotación turística que caracteriza a otros destinos.

En este artículo nos adentramos en otro de sus mayores placeres: la gastronomía. Porque recorrer la isla no solo es un deleite para la vista, sino también para el paladar. Desde restaurantes tradicionales hasta propuestas más innovadoras, La Gomera ofrece una cocina auténtica que combina los sabores del mar y la montaña en cada plato.

Encontrar un buen lugar donde comer en La Gomera no es tarea difícil: la isla presume de excelentes establecimientos repartidos por su geografía, donde la calidad de los ingredientes locales y la hospitalidad gomera convierten cada comida en una experiencia inolvidable.

Casa Ciro

Popularmente conocido como Casa Ciro, este restaurante familiar es una referencia en La Gomera para quienes buscan cocina casera con el encanto de un entorno privilegiado. Ubicado en primera línea de playa, ofrece unas vistas inmejorables del Charco del Conde, una apacible piscina natural ideal tanto para niños como para adultos.

Su propuesta gastronómica se distingue por la calidad y frescura de sus ingredientes, con especial protagonismo de los pescados, preparados con el buen hacer que caracteriza a la cocina gomera. Además del acogedor comedor interior, Casa Ciro dispone de una terraza perfecta para disfrutar de la brisa marina y de una experiencia culinaria sin prisas.

La Vieja Escuela

En el corazón de Agulo, uno de los pueblos más pintorescos de La Gomera, se esconde un restaurante con historia y carácter. Sus calles empedradas y las impresionantes vistas a la montaña preparan el escenario perfecto para una experiencia gastronómica auténtica, donde el sabor de la isla cobra protagonismo a través de recetas elaboradas con ingredientes frescos y naturales, procedentes tanto del mar como de la tierra.

En su carta destacan el pescado fresco, las gambas al ajillo, la carne de cabra, el almogrote, el atún en mojo y el chuletón de ternera, sin olvidar los irresistibles postres caseros como la leche asada o el dulce de pantana. Pero más allá de su excelente cocina, este restaurante sorprende por su singular ubicación: funciona en el edificio que albergó la antigua escuela de Agulo, fundada en 1927, convirtiéndolo en un espacio con alma y tradición.

Casa Efigenia La Montaña

Enclavado en el pequeño caserío de Las Hayas, este restaurante, fundado en los años sesenta, es mucho más que un lugar donde comer: es un símbolo de la cocina tradicional gomera. Su alma es Efigenia, una mujer nacida y criada en esta tierra fértil, que convirtió los frutos, verduras y hortalizas de su huerto en los pilares de una propuesta gastronómica auténtica y llena de historia.

Con su hospitalidad y don de gentes, ha logrado que este rincón perdido en la isla se transforme en un referente culinario, donde los sabores caseros y las recetas de siempre se sirven con el mismo cariño con el que fueron concebidas. Aquí, un buen puchero de verduras, un escaldón de gofio, una ensalada de frutas o el inconfundible almogrote, acompañados de mojo rojo, pan y una reconfortante limonada caliente casera, no solo alimentan el cuerpo, sino que evocan la esencia de La Gomera en cada bocado.

Hotel Jardín Tecina

Ubicado sobre un imponente acantilado en la tranquila localidad de Playa Santiago, el Hotel Jardín Tecina es mucho más que un resort de lujo: es un oasis donde la naturaleza, el confort y la gastronomía se fusionan para ofrecer una experiencia única. Su privilegiada ubicación permite no solo disfrutar de unas espectaculares vistas al Atlántico, sino también realizar excursiones al cercano Parque Nacional de Garajonay, un paraíso de biodiversidad donde la flora y la fauna se despliegan en todo su esplendor.

Sus instalaciones, diseñadas para el descanso y el disfrute, incluyen 70.000 metros cuadrados de jardines botánicos, un auténtico museo vegetal al aire libre que alberga más de cincuenta especies de plantas de todo el mundo. A esto se suman cinco piscinas, dos soláriums, cuatro bares y una variada oferta gastronómica con seis restaurantes que se adaptan a todos los gustos: desde la cocina internacional del Restaurante Principal, hasta las especialidades locales de la Tasca Fandango, pasando por la Trattoria Club Laurel, el Restaurante Gara, la Barbacoa Piscina y el exclusivo Club Laurel.