Clásico Español

El motivo por el que la tortilla francesa tiene más de España que de Francia

Aunque su nombre sugiere un origen galo, esta sencilla receta nació en territorio español, fruto de la necesidad y la creatividad culinaria

Tortilla francesa
Tortilla francesaPIXABAY

Pocas recetas pueden presumir de una historia tan curiosa como la de la tortilla francesa. Considerada en todo el mundo como una preparación rápida y ligera, este icono de la cocina en realidad tiene su origen en un episodio bélico que marcó la historia de España, la Guerra de la Independencia contra Francia (1808-1814).

Paradójicamente, lejos de ser una especialidad gala, su aparición responde a una situación extrema de escasez en suelo español.

Un nacimiento entre el hambre y la resistencia

La teoría más extendida sobre el origen de la tortilla francesa sitúa su creación en el asedio de las tropas napoleónicas a las ciudades de Cádiz y San Fernando, que se prolongó durante dos años y medio. La falta de suministros, especialmente de patatas, cebollas y otras hortalizas, obligó a los habitantes a modificar sus recetas tradicionales, incluyendo la emblemática tortilla de patatas. Ante la imposibilidad de elaborarla con todos sus ingredientes, los gaditanos optaron por preparar una versión más simple, utilizando solo huevos batidos cocinados en sartén.

Para distinguir esta nueva receta de la tortilla de patatas, la población comenzó a llamarla "tortilla a la francesa", en referencia a los invasores que habían provocado aquella escasez. Lo que comenzó como una necesidad alimentaria se convirtió en una alternativa culinaria que, con el tiempo, ganó popularidad y terminó formando parte del recetario común, incluso después de la guerra, cuando las patatas volvieron a las cocinas.

La teoría del nacimiento de la tortilla francesa
La teoría del nacimiento de la tortilla francesaLa Razón

"De cuando los franceses": un nombre que se simplificó con el tiempo

Al finalizar la guerra, algunos españoles continuaron elaborando esta versión más simple de la tortilla y la llamaban "tortilla de cuando los franceses". Con el paso de los años, la expresión se acortó y quedó simplemente como "tortilla francesa", a pesar de que su origen nada tenía que ver con la gastronomía de Francia.

Curiosamente, en el país vecino este plato no recibe el nombre de "tortilla francesa", sino que se conoce simplemente como "omelette", y sus versiones suelen ser más elaboradas, con rellenos de queso, hierbas o champiñones.

Un plato humilde que conquistó el mundo

Lo que empezó como un recurso de supervivencia en tiempos de guerra se convirtió en una preparación internacionalmente reconocida. La tortilla francesa es hoy un plato imprescindible en la gastronomía de muchos países debido a su sencillez y versatilidad. Se consume en desayunos, almuerzos o cenas y puede servirse sola o acompañada de infinidad de ingredientes, desde jamón hasta espinacas.

A pesar de su nombre, su historia demuestra que la tortilla francesa es, en realidad, un símbolo de ingenio español ante la adversidad.