Trabajo

Este es el documento que demuestra que Díaz sí sabía que el SMI tributaría y que obvió

La ministra recibió el informe de los expertos hace un mes, pero mantiene que ignoraba el pago del IRPF. Díaz no hizo caso ni a los avisos de Montero de la «pedagogía fiscal» ni a la advertencia de los expertos

La vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, recibiendo el informe de los expertos sobre el SMI el pasado 15 de enero
La vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, recibiendo el informe de los expertos sobre el SMI el pasado 15 de eneroMinisterio de TrabajoMinisterio de Trabajo

Las consecuencias del enfrentamiento público de los dos socios de Gobierno a cuenta de la tributación del SMI no cesa. La ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, volvió a insistir ayer en que fue ignorada y que se enteró «por la Prensa» de la decisión de Hacienda. «Me enteré media hora antes del Consejo de Ministros», reiteró pese a que desde el ala socialista del Gobierno le recuerdan que sí lo sabía y que «era obvio» que en esta ocasión los perceptores del SMi tendrían que tributar. El más claro al respecto ha sido de nuevo el ministro de Economía, Carlos Cuerpo, que arrastra ya varios choques sonados con la vicepresidenta segunda. Al que protagonizaron a cuenta de la reducción de jornada se ha sumado ahora un nuevo intercambio de «zascas» por la subida de salario mínimo.

En este caso, el encontronazo se centra en si Díaz sabía o no que elevar un 4,4% el salario mínimo hasta 1.184 euros en 14 pagas llevaba implícita una tributación, como propuso el comité de expertos en el III Informe de la Comisión Asesora para el SMI, documento al que ha aludido Cuerpo para desbaratar el argumento del desconocimiento utilizado por Díaz, ya que en él se informa textualmente de que elevar el nivel de tributación «implica que, tras el incremento de 2025, el SMI sería objeto de retención». También señalaba que el 80% de los perceptores del salario mínimo «no sería objeto de retención» por sus circunstancias personales, pero obviaba que éstas se limitarían a deducciones impositivas familiares y por hijos, de las que también gozarían aunque no hubieran tenido que tributar. Por ello, el ministro económico espetó a su compañera en el Ejecutivo que la subida del SMI «incorporaba el potencial pago de impuestos», afirmación que desde Trabajo ponen en duda. «La hemeroteca demuestra que él tampoco lo sabía cuando declaró un día antes que había tiempo para pensar en la tributación del IRPF».

Las mismas fuentes consultadas por LA RAZÓN abundaron en las palabras de la titular del departamento y defendieron de nuevo que «nunca» han sabido que no se fuera a elevar el mínimo exento al SMI, porque «siempre se había hecho así». Tampoco reconocen que lo que dijeron los expertos en su informe tenía que tributar fuera una novedad, porque en su informe el comité «siempre tiene en cuenta que la subida implica una tributación. Los expertos siempre trabajan sobre el escenario real del momento. Por eso se ha hecho una interpretación interesada y sesgada de ese informe, que en las tres ediciones siempre han expresado que había que tener en cuenta la obligación de tributar», para que después Hacienda aprobara la exención.

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Una afirmación que no es el todo cierta, ya que en el II Informe de los asesores ya se había elevado en 1.000 euros el mínimo exento –entrando en vigor el 29 de diciembre de 2022, según estaba previsto en los Presupuestos Generales de 2023, que ya contemplaban esa exención–. Además, en sus conclusiones, los expertos señalaban que se abriría la puerta a la tributación en «revisiones futuras del SMI» por encima del mínimo exento, «por lo que la cuantía final del SMI bruto deberá tener en cuenta que se producirá ese descuento», advertían.

Pero desde Trabajo se mantienen firmes en su postura y siguen abriendo brecha con su socio tras asegurar que «no tiene sentido» que sigan afirmando que la ministra ya lo sabía porque la decisión solo la conocía Montero. «Fue una sorpresa en el Consejo de Ministros», aseguró ayer la propia Díaz. «Ni yo ni nadie del espacio Sumar era conocedor de esta noticia».

El enésimo enfrentamiento entre PSOE y Sumar confirma la incomunicación a la que se ha llegado entre los ministerios socialistas y los de Sumar, y en especial entre Trabajo y Hacienda, las dos vicepresidencias, cuyas ministras ni siquiera decidieron ponerse en contacto para hablar sobre la posible tributación o no del SMI. «Yo siempre he sido muy escrupulosa y respetuosa con las competencias de cada Ministerio. Yo me encargo de las de Trabajo y Montero de las de Hacienda».

Lo que obvia en este caso es que Montero ya la había avisado en varias ocasiones de forma indirecta de su decisión, tras asegurar que había que hacer «pedagogía fiscal» cuando se habla de bajada de impuestos y que lo que es social es que «todos los ciudadanos contribuyan de forma proporcional y progresiva».

A pesar de esta nueva batalla interna en el seno del Gobierno de coalición, la vicepresidenta segunda mandó ayer un mensaje de tranquilidad a los ciudadanos porque "hay coalición para rato y seguir mejorando la vida de la gente. Una cuestión que en el caso de los perceptores del SMI ha quedado a medias.