Investigación oncológica

Un estudio permite identificar variables claves en tumores de vejiga para el éxito del tratamiento con inmunoterapia

El trabajo confirma la importancia de usar marcadores específicos para cada subtipo de cáncer de vejiga para predecir la respuesta al tratamiento con inmunoterapia en pacientes con enfermedad avanzada

De izquierda a derecha, Mar Albà, Robert Castelo, Lilian Marie Boll, Júlia Perera Bel, Marta E. Camarena
De izquierda a derecha, Mar Albà, Robert Castelo, Lilian Marie Boll, Júlia Perera Bel, Marta E. CamarenaHospital del Mar

La inmunoterapia es una herramienta con gran potencial en el tratamiento de la enfermedad oncológica, sin embargo este tipo de terapia tiene limitaciones y en muchos casos la respuesta a la misma no es la esperada.

Así, en lo que se refiere al cáncer de vejiga avanzado se ha visto que solo funciona bien en el 20% de los casos y, pese a que se han llevado a cabo varios estudios para tratar de conocer qué es lo que influye en el éxito o fracaso de la inmunoterapia y se han identificado diferentes marcadores, éstos no han permitido hasta ahora extraer conclusiones válidas por trabajar con un número insuficiente de muestras.

Al respecto, cabe señalar que el cáncer de vejiga es muy heterogéneo a nivel molecular, en función de lo cual se han establecido cinco subgrupos del mismo, sin embargo, pese a esa heterogeneidad, no se ha identificado cuáles de los marcadores descritos hasta el momento son más eficaces para predecir la respuesta al tratamiento en cada uno de ellos.

En este contexto, investigadores del los programas de Investigación en Informática Biomédica (GRIB) y de Cáncer del Institut de Recerca del Hospital del Mar, con la colaboración de la Universidad Pompeu Fabra, han llevado a cabo un estudio, el más importante que se ha realizado hasta el momento en este tipo de cáncer, en el que se han analizado datos públicos de secuenciación del ADN y ARN, que son los que contienen esos marcadores, de más de 700 pacientes con un tumor de vejiga avanzado con el fin de poder estudiar esos cinco subgrupos por separados y obtener conclusiones válidas.

Al respecto, la doctora Júlia Perera Bel, investigadora del GRIB y coordinadora del estudio, explica que la gran fortaleza de esta trabajo es que "se han juntado datos de muchos pacientes, lo cual es muy complicado, para analizarlos y, mediante un algoritmo de aprendizaje automático, ser capaces de determinar qué factores biológicos son relevantes para predecir la respuesta a la inmunoterapia en función de cada subtipo de tumor de vejiga avanzado".

Marcadores por subtipos

En este contexto, el trabajo, cuyos resultados se han publicado en la revista Nature Communications, pone de manifiesto que el subtipo neuronal, que es el más raro, es el que mejor respuesta tiene frente a la inmunoterapia, mientras que en los dos subtipos infiltrados, es decir con un mayor número de célula inmunitarias en el tumor, la respuesta ronda el 20%, contrariamente a lo que se pensaba. "Se creía que los infiltrados respondían mejor al tratamiento, pero hemos visto que su tasa de respuesta es también baja y que los marcadores más relevantes en estos dos subtipos son unas células, las cuales expresan una proteína antiinflamatoria, del microambiente del tumor que impiden que el sistema inmunitario haga su función", aclara Perera.

Por lo tanto, en los tumores de los subtipos infiltrados gracias a esta trabajo se han identificado estos marcadores de no respuesta, mientras que en los tumores no tan infiltrados, los investigadores han podido concluir que "habría otros marcadores, como es la expresión de una proteína ya conocida, la PD-L1, que es el objetivo de la terapia, que es un buen indicador de respuesta a la terapia. Cuanta más expresión de esta proteína, mejor respuesta".

Además, la doctora Perera comenta que en el marco de esta investigación han recurrido a "modelos de aprendizaje automático para que nos digan la importancia de los marcadores y nos den una probabilidad final de respuesta o no respuesta y en estos tumores no infiltrados el modelo no es tan preciso, lo que nos indica que los marcadores que se conocen no son tan relevantes y aún nos faltan por descubrir algunos factores".

En definitiva, tal y como pone de relieve la investigadora, gracias a este trabajo se ha podido corroborar que "el cáncer de vejiga es muy heterogéneo y, por lo tanto, no se debería tratar como una entidad, con un único marcador universal, sino que hay diferencias moleculares y, por lo tanto, hay que distinguir entre ellas y buscar marcadores para cada subtipo de tumor, igual que sucede con otros tipos de cáncer, como el de mama". "Otros estudios previos ya lo habían sugerido, pero éstos disponían de datos de pocos pacientes, lo que hacía difícil llegar a conclusiones válidas", concluye.