Nuevo horario

Cuando cambiar la hora se convierte en un auténtico esfuerzo: la historia de un pueblo catalán

Algunos relojes todavía requieren de un cambio manual

Campanario de Rocafort de Queralt
Campanario de Rocafort de QueraltCC

Dos veces al año los españoles nos vemos obligados a cambiar la hora de todos nuestros relojes. Si bien la tecnología nos ha ayudado a automatizar estos procesos, algunos relojes todavía requieren de un cambio manual.

Por ejemplo, el cambio de hora de los campanarios se debe cambiar, en su mayoría, de manera manual. Así, Jaume Duch y Jaume Contijoch han de realizar un auténtico esfuerzo dos veces al año. Para subir a lo alto del campanario y hacer el cambio deben subir nada más y nada menos que 94 escaleras.

En 1945, el Ayuntamiento de Rocafort de Queralt, en Tarragona, adquirió por 25.000 pesetas un nuevo reloj para su iglesia. Según informa 3CAT, los propios vecinos recolectaron el dinero para poder adquirirlo. Duch opina que, a pesar de poder cambiarlo por uno automático, “es un reloj histórico que se debe conservar”.

Los vecinos del pueblo sienten que el reloj es patrimonio del pueblo, y aseguran que alguna vez que ha fallado, “lo han echado de menos”. “Queremos que dure muchos años y que las próximas generaciones sepan apreciarlo”, asegura Jaume Contijoch en declaraciones a 3CAT. De esta manera, a pesar del esfuerzo que supone subir más de 90 escaleras, ambos lo hacen con ganas y entusiasmo para dejar al pueblo con el reloj que tanto quieren marcando la hora correcta.