
Investigación oncológica
Una combinación de fármacos mejora la supervivencia de los pacientes con cáncer de próstata metastásico
Un estudio en Fase III confirma que esta nueva estrategia aumenta la supervivencia global en 8,8 meses y reduce el riesgo de muerte en 20,4% en pacientes con tumor metastásico resistente a castración

La mayoría de pacientes con cáncer de próstata se diagnostican en estadios iniciales, cuando las tasas de curación son muy elevadas, sin embargo en fases más avanzadas de la enfermedad, la supervivencia global media no llega a los tres años.
En este contexto, los resultados del ensayo clínico en fase 3 TALAPRO-2, que acaban de presentarse en el congreso sobre tumores genitourinarios de la Sociedad Americana de Oncología Médica, abren una puerta a una nueva opción terapéutica para los pacientes con cáncer de próstata metastásico resistente a la castración, que son aquellos en los que la enfermedad se ha extendido más allá de la glándula prostática y, a pesar del tratamiento médico o quirúrgico para reducir la testosterona, ha progresado.
Al respecto, el doctor Joan Carles, oncólogo médico del Hospital Vall d'Hebron, colíder del Grupo de Investigación en Cáncer de Próstata del VHIO y coautor del estudio, comenta que "cuando el cáncer se ha diseminado, hay una fase hormonosensible, en la que se administra un tratamiento para suprimir la testosterona al que más del 90% de los pacientes responde, pero hay casos en los que, pese a tener los niveles de testosterona bajos, la enfermedad progresa y aparece la resistencia a la castración. Esa es la fase más agresiva de la enfermedad"
En este contexto, este trabajo, en el que participa Vall d'Hebron Institut d'Oncologia (VHIO), evalúa la eficacia de la combinación de talazoparib y enzalutamida frente al tratamiento convencional con enzalutamida y placebo en este perfil de pacientes.
Más supervivencia y menos muerte
Anteriormente, en estudios previos, ya se había demostrado que esta combinación permitía un control de la enfermedad sin progresión más prolongado, pasando de los 19 a los 33 meses, pero se desconocía si esta mejora también se traducía a la supervivencia global y lo que se ha observado en esta investigación tras 52,5 meses de seguimiento es que la nueva estrategia experimental aumenta en 8,8 meses la supervivencia global media, que estaba estancada en los 37 meses y con esta combinación alcanza los 45,8, y reduce el riesgo de muerte en un 20,4%.
Sobre esta nueva opción terapéutica, el doctor Joan Carles indica que "hay pacientes con cáncer de próstata avanzado, en torno al 30%, que presentan alteraciones en los genes reparadores del ADN y éstos responden bien al tratamiento con inhibidores del PARP, no así quienes no tienen dichas alteraciones". Sin embargo, "combinando ese fármaco que modula los genes reparadores de ADN (talazoparib) con un antiandrógeno o, lo que es lo mismo, una terapia dirigida al receptor de estrógenos (enzalutamida), se logra un efecto sinérgico y, por lo tanto, mayor eficacia".
Así pues, como señala el investigador, "en pacientes con cáncer avanzado que no han respondido al tratamiento hormonal, el antiandrógeno combinado es más eficaz que la hormona sola y no requiere que los enfermos tengan alteraciones en los genes reparadores del ADN, mientras que en monoterapia solo resulta eficaz en pacientes con alteraciones del ADN".
Por lo tanto, los resultados de este estudio ratifican la aprobación de esta combinación por parte de las agencias regulatorias como tratamiento estándar para pacientes con cáncer de próstata metastásico resistentes a la castración, pero como avanza el doctor Joan Carles, el siguiente paso ahora sería "intentar combinar estos fármacos en situación de enfermedad metastásica hormonosensible, es decir, al inicio de la enfermedad metastásica".
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