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El aeropuerto y Rodalies se cuelan en el pleno de Barcelona: "O turistas o vecinos"
La oposición urge al alcalde a alzar voz contra Rodalies y a reclamar la ampliación de El Prat

El pleno ordinario del Ayuntamiento de Barcelona ha puesto de manifiesto la creciente tensión entre dos visiones contrapuestas sobre el futuro de la movilidad en la ciudad condal: por un lado, la mejora urgente del servicio de Rodalies y, por otro, la ampliación del Aeropuerto de El Prat.
La crisis del servicio ferroviario de Rodalies ha sido uno de los temas centrales del pleno, con varias formaciones políticas presentando propuestas al respecto. JuntsXBarcelona ha urgido al alcalde Jaume Collboni a mostrar contundencia frente al "caos" que genera Rodalies en Cataluña, exigiendo además el traspaso integral y efectivo del servicio a la Generalitat. La portavoz del grupo, Neus Munté, ha insistido en que el Ayuntamiento debería liderar esta reivindicación.
Por su parte, Barcelona en Comú, a través de su líder Janet Sanz, ha presentado una proposición para que el alcalde priorice las mejoras en Rodalies por encima de la ampliación del Aeropuerto. Sanz ha sido contundente al afirmar: "Collboni debe escoger entre Aeropuerto o Rodalies, es decir, entre turistas o vecinos".
El Partido Popular, en cambio, ha puesto el foco en la importancia de una gestión "buena y competente" del servicio, independientemente de quién la realice. Han instado al gobierno municipal a solicitar medidas urgentes para mejorar el servicio de Adif y Renfe, incluyendo mayor mantenimiento y seguridad en las infraestructuras.
La ampliación del aeropuerto, en el punto de mira
El debate sobre la ampliación del Aeropuerto de Barcelona-El Prat ha cobrado especial relevancia tras la presentación, el pasado 19 de marzo, del dictamen del Comitè Assessor d'Infraestructures del consistorio. Este informe técnico, elaborado por 25 especialistas, considera "urgente y necesaria" la ampliación de la instalación aeroportuaria para poder acoger más vuelos de largo radio.
La primera teniente de alcalde de Barcelona, Laia Bonet, ha defendido la ampliación argumentando que es necesaria para que la ciudad "siga siendo referente" en ámbitos como el económico, el conocimiento y la investigación. Sin embargo, esta postura ha encontrado una fuerte oposición por parte de Barcelona en Comú y ERC.
El dilema: turismo vs. calidad de vida
La contraposición entre la mejora de Rodalies y la ampliación del aeropuerto ha puesto sobre la mesa un debate más amplio sobre el modelo de ciudad y las prioridades en materia de movilidad. Mientras que los defensores de la ampliación aeroportuaria argumentan que es necesaria para mantener la competitividad de Barcelona como destino turístico y de negocios, sus detractores sostienen que se debe priorizar la mejora del transporte público para los residentes.
En este sentido, ERC ha propuesto la creación de un fondo específico con la recaudación de la tasa turística, que se dedique exclusivamente a proyectos concretos y visibles para asegurar el "retorno del turismo a la ciudadanía". Esta propuesta busca equilibrar los beneficios del turismo con las necesidades de los vecinos.
La realidad de Rodalies: un servicio en crisis
La gravedad de la situación de Rodalies quedó patente en el reciente pleno monográfico celebrado en el Parlament de Cataluña, donde el propio Govern admitió que uno de cada cuatro trenes de Rodalies es inoperativo. El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, reconoció que el servicio no funciona como debería, prometiendo mejoras progresivas y asegurando que la movilidad será una cuestión estratégica para su gobierno.
Hacia una solución integral
El pleno municipal ha puesto de manifiesto la necesidad de encontrar un equilibrio entre las diferentes necesidades de movilidad de Barcelona. Por un lado, la mejora urgente de Rodalies es fundamental para garantizar un transporte público eficiente y de calidad para los residentes. Por otro, la ampliación del aeropuerto se presenta como una oportunidad para potenciar la conectividad internacional de la ciudad y su atractivo económico.
El reto para el gobierno municipal y las diferentes fuerzas políticas será encontrar una solución que permita avanzar en ambos frentes sin comprometer la calidad de vida de los barceloneses. Esto requerirá una planificación cuidadosa, inversiones estratégicas y un diálogo constante entre todas las partes implicadas.
En última instancia, el debate surgido en este pleno refleja la complejidad de gestionar una ciudad como Barcelona, donde las demandas de los residentes deben equilibrarse con las aspiraciones de crecimiento económico y proyección internacional. La decisión entre priorizar "turistas o vecinos", como planteó Janet Sanz, no es sencilla y requerirá de un amplio consenso político y social para encontrar la mejor solución para el futuro de la ciudad.
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