COMUNIDAD VALENCIANA
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Mazón admite que llegó aún más tarde al CECOPI la tarde de la dana para afianzar su defensa judicial y desvincularse de la alerta

El presidente valenciano no pudo llegar antes de las 19.43 horas, cuando habló por teléfono por última vez con la ex consejera Salomé Pradas

Mazón niega haber estado incomunicado durante la dana: "Soy un daño colateral"
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El presidente de la Generalitat, Carlos Mazón, desembarcó ayer en Madrid para presentar «la verdad» sobre lo que pasó el día de la dana. «No mi versión», insistió, en una intervención medida al milímetro ahora que el relato ha comenzado a escribirse también en el plano judicial y que la juez ha puesto el foco sobre la Generalitat. De hecho, la magistrada de Catarroja que investiga los homicidios imprudentes señaló ayer sin rodeos en un nuevo auto que «la competencia en materia de protección civil es autonómica y la inactividad se produjo en dicho ámbito». Cuál fue el papel del presidente Mazón aquel día es una de las cuestiones que trata de desentrañar la juez, para quien las 227 muertes fueron evitables.

Para ello, la juez ha preguntado a la Generalitat quién decidió el envío de un aviso a la población «tardío y erróneo» y quién se incorporó a la reunión de la emergencia -el famoso CECOPI- antes de las 20.11 horas, que fue cuando ese mensaje se lanzó a los móviles. Y fue el propio Mazón el que puso ayer sobre la mesa un nuevo dato: a las 19.43 horas habló por teléfono con la ex consejera responsable de Emergencias Salomé Pradas. Dicho con otras palabras, a esa hora todavía no podía estar presente en el centro de coordinación de Emergencias.

En la versión que se había trasladado hasta ahora, Mazón llegó pasadas las 19.30 horas, por lo que la delegada del Gobierno, Pilar Bernabé, ha llegado a decir que si la alerta se retrasó fue porque se estaba esperando a que Mazón hiciese acto de presencia en el CECOPI. Con la nueva versión, el presidente valenciano viene a deslizar que prácticamente no tuvo nada que ver con la reunión en la que se decidió la alerta. Básicamente, porque no estaba o llegó en el último minuto, como se encargó de recordar ayer en Madrid, al no pertenecer formalmente a un CECOPI en el que el debate sobre la alerta comenzó mucho antes.

Fuentes presentes en la reunión sitúan en torno a las 18 horas el momento en que empezó a plantearse el lanzamiento de un aviso a la población. Si se demoró fue porque hubo una discusión entre los técnicos y porque se iba a alertar de la posible rotura de la presa de Forata, nunca del desbordamiento del barranco del Poyo al que nadie prestaba atención.

Las 16 llamadas

Mazón, además, desveló ayer el listado de llamadas que venía exigiéndole el PSOE para negar que estuviese incomunicado durante la polémica comida con una periodista en el restaurante de El Ventorro, al que llegó sobre las 15 horas. Ahora bien, las «16 llamadas en tres horas» que esgrimió Mazón se hicieron, sin embargo «desde que comenzó el CECOPI» a las 17 horas. La primera fue justamente a Pradas a las 17.37, cuando ya había acabado la comida y habían pasado dos horas y media desde que la Generalitat pidió la intervención de la UME en Utiel.

La última llamada de Mazón se registró a las 19.44 horas. Hasta que se incorporó a la reunión de la emergencia, Mazón habló cinco veces con Pradas (las otras tres fueron a las 18.16, 18.25 y 18.30 horas) o tres con el presidente de la Diputación de Valencia, Vicent Mompó. En cuatro ocasiones, Mazón habló con miembros de su gabinete en Presidencia y hubo hasta una llamada al alcalde de Cullera, el socialista Jordi Mayor.

Según el registro de llamadas ofrecido por Mazón, se trata del único contacto telefónico que mantuvo con un alcalde aquella tarde, a pesar de que Cullera no fue uno de los municipios más afectados por la dana. Tampoco hubo ninguna conversación telefónica con la delegada del Gobierno en las horas críticas de la emergencia.