Antoni Cañete: “El SMI tiene que ser el más alto posible pero sin destruir puestos de trabajo”

Entrevista

Presidente de Pimec

18 - 02 - 2025 / Barcelona / Entrevista Antoni Cañete, empresario y presidente de Pimec / Foto: Llibert Teixidó

Antoni Cañeteen su despacho de Barcelona

Llibert Teixidó

Antoni Cañete (Barcelona, 1963) afronta su segundo mandato como presidente de Pimec después de que no se presentara ningún otro candidato. En las anteriores elecciones se impuso a la persona impulsada por la entidad independentista ANC.

¿El que ahora empieza es su último mandato?

En principio sí.

Porque está limitado.

Sí, cuando accedí como presidente lo limité a dos mandatos.

¿Qué le queda por hacer en este segundo mandato?

La verdad es que hemos tenido un mandato extraordinario. Lo que planteamos es seguir haciendo activismo empresarial. Tenemos que hacer que la sociedad civil, y en este caso el mundo empresarial, esté de alguna forma activo ante sus problemas. Tenemos que consolidar nuestras posiciones de estar en los lugares de representación. Y la tercera cuestión es legislar pensando primero en los pequeños para hacernos grandes.

¿No quieren ser pymes?

Nosotros queremos que la micro sea pequeña; la pequeña, mediana, y la mediana, grande. Luchamos por que haya más grandes empresas.

¿Ya están en la Comisión Nacional de Convenios Colectivos?

Primero hubo una resolución que decía que teníamos derecho. Después se cambió una normativa y nos han pedido por escrito que nombremos a la persona que tendrá que ir a esta comisión. Está nombrada y está aceptada. Y ahora solo estamos pendientes de que el ministerio convoque la reunión.

¿Y en el caso del Consejo Económico y Social (CES)?

En el caso del CES, ahora acaba el mandato que había y, tal como dice la ley, el ministerio tiene la obligación ya de nombrar a los nuevos miembros. Por lo tanto, en febrero o en marzo, Pimec será nombrada para entrar sí o sí.

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Aunque al actual presidente no le hacía mucha gracia...

Yo pienso que a Antón Costas no es que no le haga gracia. Antón Costas lo que tiene internamente es alguna gente a quien no le gusta que las pequeñas y medianas empresas tengan voz propia. Y él da voz o en todo caso manifiesta la situación que hay. Pero para mí el señor Costas tiene una posición neutra.

El tercer gran logro en el anterior mandato fue que la UE aceptara el control de la morosidad. ¿Avanza?

Sí, progresa, no sé si ya adecuadamente o no, pero progresa como una cruzada.

En estos últimos cuatro años también han sufrido una denuncia por una subvención con UATAE.

Se hicieron las diligencias preliminares porque había una denuncia. Todavía no está en fase de instrucción. Pero en las diligencias preliminares se puso de manifiesto que Pimec lo había hecho todo correctamente.

Pero ustedes tenían un acuerdo con UATAE de reparto de las subvenciones recibidas, ¿no?

No, reparto no. Nosotros lo que tenemos es un acuerdo de colaboración con ellos.

¿Cómo está funcionando la oficina que abrieron a Madrid?

Muy bien, extraordinariamente bien. La oficina permanente de la representación en Madrid la preside Ferran Bel. Gracias a esta oficina hemos conseguido muchas otras cosas, pero la más clara es la fiscalidad, que es un elemento de justicia y de competitividad. Por primera vez hemos conseguido que se legisle pensando primero en los pequeños. Y se ha hecho una reducción del 25% al 20% para las empresas de menos de 10 millones de facturación y para las empresas, en este caso, de menos de un millón, del 23% al 17% en los primeros 50.000 euros de resultado.

¿Tiene una mejor fiscalidad ahora mismo la pyme que la gran empresa?

No. Tiene una mejor fiscalidad teórica, pero no una mejor fiscalidad real.

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¿Por qué no apoyan un salario mínimo interprofesional (SMI) catalán si está ampliamente aceptado que el coste de la vida en Catalunya es más alto que en otros lugares de España?

Pimec plantea que el salario mínimo tiene que ser el más alto posible, que nadie lo dude, pero siempre y cuando no se destruyan puestos de trabajo y actividad económica, porque, si no, nos estaríamos disparando un tiro en el pie. Pero el salario mínimo no es una subasta. Cuando se den las condiciones que de alguna forma se tienen que dar de productividad, puede haber un salario mínimo. Y por último, claro, a mí me gustaría que también se tuviera en cuenta que en Catalunya tenemos 17 impuestos más que en el resto del Estado y normativas mucho más exigentes que en el resto del Estado en cuestiones medioambientales, registrales, en inspecciones, etcétera. Por lo tanto, si queremos hablar de cómo podemos generar competitividad en nuestro territorio, hablemos un poco de todo.

¿Por lo tanto, si la produc­tividad de Catalunya es superior a la española, sí que podemos apoyar un salario mínimo catalán más alto?

La productividad y el absentismo, porque el absentismo de Catalunya es el más alto de toda España.

¿Cuáles son estas condiciones para un SMI catalán?

Fiscalidad también, lo que es la parte de normativas, lo que es la parte de la productividad y lo que sería el absentismo.

¿Cree que el salario mínimo tiene que tributar?

Yo pienso que la fiscalidad tiene que ser justa y proporcional y, por lo tanto, tiene que tener la fiscalidad que en este caso representa un salario de estas características, que es un salario muy bajo.

¿Han calculado a cuánta gente de las empresas asociadas a Pimec afecta el SMI?

Afecta mucho en el sector primario y también en los sectores de servicios, limpieza, seguridad, y sobre todo en muchas de las relaciones público-privadas, de contratación de la Administración.

También están en contra de la reducción de la jornada.

A trabajar menos y cobrar más estamos de acuerdo trabajadores, personas autónomas, empresarias y empresarios.

¿Y?

Denunciamos que eso es un fracaso del diálogo social. Porque se tendría que haber tratado y resuelto en el sitio que le es propicio y donde se hace en los países democráticos, que es en el diálogo social. Lo que está pasando es que allí donde se dan las circunstancias se van ajustando realmente las jornadas laborales y lo tenemos en más del 30% de los convenios colectivos, que es donde se tendría que tratar esta cuestión.

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¿A 37 horas y media?

A 37 y media ya. Y con menos en algunos casos. Dicho esto, lo que decimos es que una propuesta como esta a quien afecta realmente es a la pyme.

¿Por qué?

Porque, a diferencia de lo que puede pasar en empresas de mayor dimensión, donde tienen más capacidad de organización, puede tener un impacto más elevado e incrementar sus costes.

La Generalitat está sin presupuestos otra vez.

Los presupuestos siempre son importantes. Yo tengo una máxima cuando hablo de presupuestos: una empresa sin presupuestos no funciona. Un país sin presupuestos no funciona. Por lo tanto, si queremos que el país funcione, necesitamos presupuestos, exigimos que haya presupuestos.

¿Tiene sentido, por lo tanto, presentar un plan de 18.500 millones sin presupuesto?

Presentar planes siempre está bien, y comprometerse también.

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