Hay partidos que son auténticas exhibiciones y es imposible olvidarlos. Uno de ellos fue el 0-6 que el Barça firmó en San Mamés el 10 de marzo de 1991, una goleada espectacular que confirmó al equipo que entonces dirigía Carles Rexach en la primera posición de la Liga: era la jornada 25 y el Barça acumulaba ya 19 victorias.
Un triunfo de aquel calibre es producto de una actuación magistral de todo un equipo, pero aquel en Bilbao tuvo un nombre propio sobresaliente: el de Hristo Stoichkov, autor de cuatro de los seis tantos blaugrana, el primero, apenas puesto el balón a rodar. Así se leyeron al día siguientes en las páginas de EMD:
0-1 (minuto 5) Goikoetxea recibe un magnífico pase de Amor, desborda a Lakabeg y centra para que Stoichkov, en semifallo, remate sin opción para el meta vasco.
0-2 (minuto 5) Otra acción personal de Goikoetxea que, en esta ocasión, combina con Salinas que dispara, rechaza el meta y Stoichkov aparece para cruzar el balón muy cerca de la línea de fondo.
0-3 (minuto 36) Un gol ejemplar. Zubizarreta bloca por alto el saque de un córner, envía largo para Goikoetxea que, a su vez, lanza a Stoichkov. El búlgaro quiebra a Andrinúa y Lakabeg, y bate a Iru con un disparo ajustado al palo derecho.
0-6 (minuto 73) Penalty de Lakabeg a Julio Salinas que transforma Stoichkov.
En el apartado de valoración individual de los jugadores anexo a la crónica, firmada por Tomás Guasch, al delantero búlgaro se le calificó de “torbellino”.
Ante el vendaval goleador del Barça, la resistencia de los ‘leones’ fue inexistente. Su entrenador, Javier Clemente, lo resumió tras el partido: “Nos han dado un buen meneo. El Barça es el equipo más rápido de la década”. Enfrente, Rexach destacó que “de diez oportunidades marcamos seis goles, el porcentaje no está nada mal”, y de Stoichkov dijo: “Tampoco es muy habitual que un delantero marque tantos goles en un encuentro y él lo ha hecho, lo que viene a demostrar las grandes cualidades que atesora. Esta vez ha jugado a un nivel muy, muy alto y ha ratificado que puede hacer mucho daño delante. Su concurso será muy importante para nosotros en este último tramo de la temporada”.
Con estos cuatro goles, Stoichkov se colocó en cabeza de la clasificación de máximos goleadores del campeonato y al salir del vestuario aseguró que iba a acabarlo como ‘Pichichi’. Pero también declaró que “no me importa la Bota de Europa, quiero que mis goles sean para el Barça y para ganar la Liga. Me siento muy contento y muy feliz por la victoria de mi equipo, por los dos puntos, por los dos positivos, porque el Atlético de Madrid sigue a cinco por detrás y porque veo el título en el bolsillo”.
Para redondear aquella jornada, la Real Sociedad superó al Real Madrid (2-3) en el Bernabéu.
El Barça ganó aquella Liga con suficiencia, con 10 puntos de ventaja sobre el segundo clasificado, el Atlético, pero Stoichkov se tuvo que conformar con 14 de los 74 tantos que sumó el Barça, cinco menos que el máximo goleador final, que fue Emilio Butragueño (19).