Parece que Pedro Pascal está en todos los universos posibles. Aquí y allá. En el pasado, en el presente y en galaxias muy, muy lejanas. Hoy, el actor es considerado el gran referente del entretenimiento y uno de los encargados de salvar una franquicia que parecía perdida. Motivos suficientes para platicar en exclusiva de disciplina, gastronomía, credos y cómo traumó a su papá en 30 segundos.
La RAE define ‘credo’ como el conjunto de ideas, principios o convicciones de una persona o de un grupo. Por ejemplo, por el credo, uno puede abandonar su país y estar en el exilio. Sucede que uno puede dejar a la persona amada atrás. O, simplemente, vivir en otra realidad. Y también uno puede ponerse un casco para pretender no quitárselo nunca más. Si ese es el camino que hay que seguir, el credo dice que hay que hacerlo con la profesión de fe y sin detenerse a mirar. Al pasar las páginas del guion de The Mandalorian, la serie de Disney+ que revivió la pasión y la nostalgia por la franquicia de Star Wars, Pedro Pascal se encontró con esta definición en cada diálogo y momento, y la reflexión labró su camino.
Han pasado más de dos décadas desde que el chileno-estadounidense, Pedro Pascal, empezó la carrera de actor y hoy, nombrado como el gran referente de 2020, extraña el teatro y aún le duele no tener la disciplina para hacer ejercicio y conservar una dieta sana mientras reconoce lo irónico de tener el mejor año de su trayectoria en medio de uno de los peores de la historia reciente. Pero aun en soledad física, el hombre que cargó al bebé más vendido de la Navidad rescata muchas cosas positivas y comparte la visión de los universos por los que ha transitado, su pasión por galaxias lejanas y cómo traumar a tu familia con una simple escena de televisión. En entrevista, el mandaloriano de Latinoamérica.
La fortaleza de las relaciones de familia y la amistad. Por ellas, aguantamos esta soledad física. Sí me resulta irónico que en 2020 me llegaran proyectos tan bien recibidos por el público, aunque fueron realizados antes de la pandemia y su impacto fuera durante ésta, y ese año estuve aislado y solo. Pero debo resaltar que esa soledad es un privilegio cuando mucha gente tuvo que seguir trabajando, sobreviviendo y manteniendo el funcionamiento del mundo. Nosotros nada más tuvimos que estar solos, pero ellos más que eso y debes valorarlo también.
Mucho, en verdad. Es algo de lo que más echo de menos y estar con la gente sin sentir miedo. Ver una obra y regresar a esas experiencias de estar con las personas haciendo y viviendo cosas en común. Eso es lo que más me hace falta, además de mis seres queridos.
En el streaming existen cosas increíbles y muchas personas desarrollan grandes proyectos a los que antes no accedían. La diversidad de voces va tomando camino y es importante reconocer que las oportunidades crecen exponencialmente y cambian los límites. Es increíble la disponibilidad que tenemos a contenidos muy bien hechos y cómo la gente creativa puede compartir su trabajo de distintas maneras. Pero también quiero ser sincero: limitar la experiencia de ver contenidos sólo en nuestros gadgets o en casa es un error que afecta a las historias que podemos contar. Hay que lograr una mezcla de oportunidades y retos.
Para mí, Star Wars es la nostalgia misma. Es una de las cosas primarias en mi memoria, de mi infancia. Llegué a Estados Unidos con mi familia chilena cuando tenía menos de dos años de edad y uno de mis primeros recuerdos es ir al cine con mi papá para ver la saga; se convierte en una de esas cosas románticas de la niñez, que te abren la mente, así que imagínate lo especial que es participar en este proyecto. Pienso que los creadores de The Mandalorian entienden perfectamente esta nostalgia y ese poder, y lograron contar con ese elemento como gran aliado para el mundo de Star Wars y no puedo estar más feliz de formar parte de él. (De la cual esperamos la tercera temporada The Mandalorian)
No sabía que podía hacerlo, pero recurrí a mi preparación teatral, que fue muy física en todos los niveles y sentimientos. Hay elementos que tienen que ver y que son esenciales para crear un rol, y te enseñan que la voz es algo primario, algo con lo que tienes que empezar y no puedes esconder. Ahora he aprendido mucho más de la importancia de eso, y cómo utilizarla con economía. También el cuerpo tiene que ver con eso, pues algo muy sutil comunica algo. En The Mandalorian, la pasé muy bien descubriendo cómo realizarlo, me dieron la oportunidad de desarrollarlo de diferentes maneras. La oportunidad de ser muy intenso en ello.
En las conversaciones sobre el proyecto, antes de hacerlo, se nos comunicó la idea y el concepto de la temporada entera, así que yo entendía claramente lo que era. Yo quería que fuera la versión más poderosa de lo que estaban tratando de llevar a cabo, así que no tenía sentido que involucrara mi ego, ¿sabes? Ya estaba muy claro lo que significaba el proyecto, así que sabía sobre el personaje, de la pieza que representaba para el mismo y la oportunidad que era para mí, así que sólo estaba enfocado en ejecutar de mejor modo la parte que me tocaba en todo esto. En el teatro, trabajé varias veces bajo una máscara y me ayudó a desarrollar la experiencia.
Exacto, y gracias a la experiencia física del trabajo en teatro, haciendo una obra algunas veces a la semana, descubriendo cómo se comunican tu cuerpo y tu voz, ser parte de una imagen entera, y cómo contarás ese cuento visualmente, logré este personaje. Nunca imaginé que sería algo que tendría que utilizar en un proyecto tan importante de Star Wars.
Creo que su nombre ya está incluido. Sin lugar a dudas, está en esa categoría y es increíble. A mí me fascina su visión. Recuerdo un capítulo en la segunda temporada, y yo tenía unas botas y caminaba tanto en la nieve, que se pegaba a ellas. Él se dio cuenta, así que habló con el departamento de arte del tipo de botas que necesitas cuando andas en la nieve. Ellos se me acercaron y me dieron unas nuevas que cumplían la idea que buscaba. Lo notó en un instante. Es un detalle tan maravilloso y se repite a escala en cada sesión con él. Piensa en absolutamente todo y su visión del uso de la tecnología es admirable. Es alguien que te hace sentir motivado y siempre ve cómo conseguir la meta.
Pienso que debes seguir tu corazón para no arrepentirte de nada; aunque a veces traiga dolor o conflicto, en el fondo cuando uno ve para atrás, todo vale la pena porque era lo que escuchaste en tu corazón. Me da mucho miedo negar esa sensación o no atenderla. Ahora tengo 45 años y no puedo creer que tenga una filosofía más fina. Que sea más disciplinado. Es ridículo, pero estoy tratando de aceptar que eso soy y es lo único que puedo decir, “sigue tu corazón”. Aunque, ¿sabes?, aún no sigo una buena dieta, todavía tengo problemas para dormir o hacer ejercicio.
Sí, no podría parar. Y también qué bueno que no vivo en la Ciudad de México porque sólo me la pasaría comiendo. Me podría mover mi vida entera para el defe nada más para comer.
Para mí, ningún trauma. Me separo bien de los personajes, aunque entiendo perfectamente que si fuera público de Game of Thrones y amara a ese personaje, me causaría una impresión increíble. Gracias que no fue así. Yo tuve que interpretarlo y hubo un modelo de mi cabeza para que la aplastaran de esa manera con los tubos y la sangre falsa, ¿sabes? Yo acostado ahí, con pedazos de mi carne, fue chistoso al final. Pero para mi familia no. Para ellos no tiene nada de chistoso y sí de traumático. A mi papá le cambió la voz totalmente cuando vimos el episodio, volteó y me dijo: “No me gustó, Pedro. No, Pedro, esto no”.
El proyecto no tenía nada que ver con el ex presidente. Siempre me dijeron que mi personaje en Wonder Woman:1984 era emocionalmente desordenado, y eso me lo tomé y lo llevé lo más lejos posible. En vez de crearlo con imágenes o ciertas inspiraciones de la vida, era más trabajar con lo que estaba en la página. En lo personal, lo que hizo sentido para mí es el tamaño de la historia que se está contando y siempre hay para más, y todos queremos más. Creativamente, si es que esto tiene sentido, eso significaba “volarla del parque”. Conectar un hit con el personaje y estar comprometidos a relatar su historia fielmente, de un modo que fuera fiel para mí. Así que todos los elementos exteriores encontraron su camino.
No soy un político y no es que no tenga opinión acerca de este tipo de sucesos; sin embargo, no es necesario expresar lo obvio. Mi opinión sería muy simple en comparación con la de una persona que estudió esto, que sabe cómo actuar en esta clase de escenarios; creo que estoy al lado de la mayoría que vivió esto, que es el resultado lógico de lo que hemos vivido durante estos años y todos nos horrorizamos. Fue angustiante ver esta violencia.
Mi deseo sería… es imposible, la verdad (risas). Pienso que es estar juntos de nuevo, con menos temor y que la gente tenga la oportunidad de conectarse.
Es algo que estoy desarrollando y sigo haciéndolo en mi vida, tratando de entender que es mi hogar. Estar en Chile es estar en casa, pero mi vida ha sido muy nómada, viviendo distintas cosas y teniendo muchas influencias; así que es extraño, no me siento con el título de una identidad chilena completa ni tampoco con una estadounidense.
En cierto sentido, pero también soy completamente de las dos. Mis padres son chilenos, mis hermanos nacieron allá antes de que mis papás viajaran, y regresé en ocasiones porque mi familia es muy grande; de hecho, mis padres volvieron. Siempre ha estado ahí, continúa desarrollándose, y será una parte de mí. No sé si responda a tu pregunta, pero tiene mucho que ver con lo que soy.
Mucho, me ha invadido en la vida como el cine norteamericano. Las películas que llevo en el corazón, ver algo como Y tu mamá también fue algo que me cambió; también amo el trabajo que sale de Chile, y lo único que puedo decir es que es un cine que necesita más acceso y proyectos.
Es mi primera oportunidad en la comedia, como una historia completa dentro del género. Hablando de influencias estadounidenses, en los años 80 me vi todos los filmes en donde salía Nicolas Cage, entró en mi vida y es genial ser su compañero tras ver todas sus actuaciones.
Me encanta, he hecho mucha comedia en el teatro, lo que pasa es que en temas de cine y televisión, siempre fui parte de castings de drama. Y en el cine, uno va a donde se abren las puertas; aunque yo me identifico con una o la otra, creo que siendo actor, uno va y cumple con lo que tiene que cumplir. La comedia es algo único, es muy retador porque debe ser muy real para que sea gracioso, no puedes esconderte ni usar trucos normales. Estuve muy emocionado de tener este desafío frente a una cámara.
Yo sueño que está sucio mi baño, que no he hecho mi tarea de matemáticas, que está prendido el horno y todas esas cosas. Claro, hay veces que cierro los ojos y me veo en todos estos proyectos, aunque mi conciencia está con las ansiedades del día que logres imaginar.
Sin duda, Pedro Pascal es un tipo particular.