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Investigación
El «contrato» por WhatsApp de Aldama para cobrar un millón de dólares de comisión
Un empresario dice al juez que recurrió a él por indicación de Koldo García, entonces asesor de Ábalos, para saldar una deuda en Panamá a cambio del 20%

Un empresario ha asegurado en el Tribunal Supremo (TS) que recurrió a Víctor de Aldama, por indicación de Koldo García, para intentar cobrar una deuda en Panamá a cambio de una comisión de un millón de dólares, el 20% de la operación, aunque lo hizo tras un mero acuerdo verbal que se plasmó en conversaciones de WhatsApp y sin cerrar el montante de la comisión con Aldama previamente. .
Tanto José Ruz como otro de los empresarios que han declarado como testigos (un tercero no compareció), Manuel Salles, habían sido citados por el magistrado Leopoldo Puente en la causa en la que investiga el supuesto pago de comisiones a José Luis Ábalos por parte de empresas adjudicatarias que habrían sido beneficiadas de contratos públicos gracias a la mediación del entonces ministro de Transportes. Pero según esas mismas fuentes, ambos negaron que hayan desembolsado comisiones a cambio de garantizarse contratos de obra pública amañados (o preadjudicados, en palabras del propio Aldama).
Ruz afirmó que conoce a Ábalos «de eventos sociales» porque ambos viven en Valencia y con Koldo afirma tener «cierta amistad» desde que en 2019 le pidió una reunión porque su empresa tenía problemas de cobro en Panamá y Argelia por la crisis del petróleo. «Para Panamá me derivó a Aldama y para Argelia quedamos en tener una reunión con el jefe de gabinete» (según contó, incluso llegaron a invitar al ministro argelino «para intentar resolver todo»).
Después, dijo que tuvo muchas reuniones más con Koldo, también cuando abandonó el ministerio, pero que este no le hizo ninguna gestión relativa a adjudicaciones porque «no tenía esa capacidad».
Ruz cifró en el 6-7% el porcentaje de obras que le adjudicó Transportes entre 2017 y 2019 del total a las que concursaban. «Tenemos más adjudicaciones en el Ministerio de Fomento antes de la llegada del Sr. Ábalos que después», expuso.
En cuanto a Aldama, aseguró que «es un colaborador» al que acudió por indicación de Koldo García (que según mantiene le trasladó que «me podía ayudar a resolver mis problemas») «porque tenía necesidades en Panamá», donde intentaba cobrar un deuda pendiente de una de sus empresas, Levantina.
No hubo contrato, matizó, sino que se llegó a un acuerdo verbal. «Lo que hay son wuasaps». «Yo con mis colaboradores le digo vía WhatsApp que a mí no me importa llegar al 20% si consigue que cobremos». «Con el no habíamos convenido cantidad», añade. En total, el pago era de un millón de dólares. Y ante la extrañeza del instructor por la falta de contrato y por el hecho de que no se cerrara el precio con el comisionista, Ruz aseguró: «En el mundo empresarial hay de todo, desde notario hasta un apretón de manos». "Yo suponía que esto se pactaba antes. Cuando se contrata a alguien para que haga una gestión, se acuerda un premio", aseguró el instructor.
El testigo contó que el comisionista le confesó que «estaba pasando por un mal momento» y tenía «necesidad económica», por lo que le hizo una transferencia de 50.000 euros en concepto de arras para la compra de un apartamento en Oropesa del Mar (Castellón) que finalmente no adquirió, convirtiendo esa cantidad «en un préstamo» al que añadió otros veinte mil euros más y el precio de un coche (6.000 euros más IVA) que adquirió a una empresa de Aldama. «Le hacía falta dinero», reiteró.
«¿Alguna vez, por algún motivo, ha hecho entrega al Sr Aldama de alguna cantidad para que se la hiciera llegar a Ábalos o a Koldo?», le preguntó el magistrado. «Nunca» contestó el empresario, que contó asimismo que hizo una obra para Aldama en Málaga pero no le pagó porque «no tenía dinero». «Su empresa entró en concurso y no había nada que cobrar».
En cuanto a Manuel Salles, su nombre figura en el sumario de la trama por haber contratado a Koldo García en una de sus empresas una vez el asesor ministerial tuvo que abandonar el Ministerio de Transportes una vez Ábalos fue relevado de forma sorpresiva en julio de 2021. Pero al igual que Ruz, se desmarcó del cualquier pago de comisión para recibir un trato de favor en concursos de obra pública.
En el Tribunal Supremo también se esperaba a otro empresario, Alberto Escolano, mano derecha de Aldama, pero en su caso para arrojar luz sobre el alquiler del ático de Plaza de España de Jessica Rodríguez, la entonces pareja de Ábalos, que según el comisionista pagó de su bolsillo a razón de 2.700 euros mensuales entre marzo de 2019 y septiembre de 2021(88.000 euros en total). Pero finalmente el empresario no compareció ante el instructor por causas que por ahora no han trascendido.
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