Laia Estruch alza la voz en el Reina Sofía: "Es difícil ser artista en España"
La artista presenta enormes estructuras como de parque de juegos infantil a los que la artista da vida mediante sonidos, canciones y palabras
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Madrid Creada:
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El Museo Reina Sofía presenta desde esta semana ‘Hello Everyone’, de la artista Laia Estruch, una exposición que presenta enormes estructuras como de parque de juegos infantil a los que la artista da vida mediante sonidos, canciones y palabras.
La “exposición performativa” se configura como una gran instalación que reúne todos los trabajos producidos por Estruch (Barcelona, 1981) desde 2011 hasta la fecha, que incluye esculturas, sonidos, imágenes en movimiento, obra gráfica y “partituras visuales”.
Se trata “en parte, una exposición retrospectiva y, a su vez, un almacén transitable”, según palabras del director del Museo, Manuel Segade, quien ha subrayado que las obras estaban “dormidas” en un almacén y que al ser expuestas y activadas por la voz de Estruch “vuelven a la vida”.
Así, la artista presenta grandes obras escultóricas de acero, textil o neumáticas, con pasarelas y estructuras, lonas y cortinajes o inflables gigantes a los que da vida con su los movimientos de su cuerpo y su voz, que tan pronto murmura como canta canciones ininteligibles o produce sonidos de animales, agua o viento.
Así la voz de Estruch se convierte en parte esencial de sus obras, lo que ha obligado a instalar altavoces por las salas con grabaciones hechas por la propia artista, que ofrecerá algunas performances en directo a lo largo de los meses que su obra esté expuesta.
Emocionada hasta casi las lágrimas en la presentación de la exposición, Estruch ha reconocido que “es muy difícil ser artista en este país, y que sigamos trabajando, es increíble”.
Estruch ha recordado cómo, tras licenciarse en Bellas Artes por la Universidad de Barcelona, viajó a Nueva York a estudiar Performance Art y Arte Sonoro en The Cooper Union, donde, en su primer día de clase, al mostrar el trabajo que hacía con su voz, la propia profesora de rió de los sonidos, graznidos y susurros que produjo y que forman parte integral de su obra.
Realizadas a lo largo de los años, las obras han tenido que ser desmontadas y reconfiguradas para adaptarse a las dos grandes salas del Reina Sofía, que lucen como un inmenso parque de juegos multicolor.
Así, unas grandes lonas tensadas de pared a pared son la base para una investigación sobre la interacción entre las corrientes de vientos y los flujos de aire producidos por la voz humana, mientras que una estructura que recuerda a un abrevadero de ganado sirve para investigar la sonoridad del agua y de la voz humana en contacto con ella a través de canciones, salpicaduras, tragos y gorgoteos.
La muestra, que podrá visitarse hasta el 1 de septiembre, ha sido organizada por el recién creado departamento de “Artes en vivo”, con el que el museo subraya “la importancia que va a tomar la performance en el Reina Sofía”, ha subrayado Segade.